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TEMA 10

Interacciones farmacológicas: mecanismos farmacodinámicos y farmacocinéticos

Dificultad: Intermedia
Lectura: 18~22 min
Estudio: 1,5~1,8 horas
Autor y revisión médica: Dr. Vicente Molina

·

Actualizado: 7 de octubre de 2026

Resumen

Una interacción farmacológica ocurre cuando la presencia de otro fármaco, alimento, producto vegetal u otra exposición modifica la intensidad o duración de la respuesta a un medicamento.

Las interacciones farmacodinámicas modifican el efecto sin necesidad de alterar la concentración del fármaco, mientras que las farmacocinéticas modifican su exposición al actuar sobre absorción, distribución, metabolismo o eliminación.

En el antagonismo competitivo reversible aumenta la CE50 del agonista sin reducir Emax; en el antagonismo insuperable suele disminuir Emax.

La inhibición metabólica suele aumentar rápidamente la exposición a los sustratos activos, mientras que la inducción enzimática suele reducirla y aparece de forma más gradual. CYP3A4 y transportadores como P-gp son responsables de numerosas interacciones clínicamente relevantes.

El riesgo aumenta especialmente en polimedicación, fármacos de margen terapéutico estrecho y pacientes con alteración renal o hepática.

Ideas clave

  1. Una interacción puede modificar la exposición al fármaco, su respuesta farmacológica o ambas.
  2. Farmacocinética responde a «¿cuánto fármaco llega?». Farmacodinámica responde a «¿qué efecto produce esa exposición?».
  3. El antagonismo competitivo reversible desplaza la curva del agonista a la derecha sin disminuir necesariamente Emax.
  4. Un aumento de CE50 provocado por un antagonista competitivo no significa que haya cambiado la afinidad intrínseca del agonista.
  5. La inhibición enzimática y la inducción enzimática tienen mecanismos, velocidades de aparición y consecuencias diferentes.
  6. Las interacciones por desplazamiento de proteínas plasmáticas aislado suelen tener menos importancia clínica de la que sugiere el aumento inicial de fracción libre.
  7. Alimentos, tabaco y productos vegetales también pueden participar en interacciones.
  8. Una interacción farmacocinética demostrable no es necesariamente una interacción clínicamente importante.

Errores frecuentes

  1. Interpretar cualquier combinación de medicamentos como una interacción perjudicial.
  2. Definir las interacciones farmacodinámicas exclusivamente como interacciones «en el receptor».
  3. Confundir el desplazamiento de la curva por un antagonista competitivo con una pérdida de afinidad del agonista.
  4. Considerar que todo antagonismo no competitivo es necesariamente irreversible.
  5. Suponer que un agonista parcial siempre tiene mayor afinidad que un agonista completo.
  6. Pensar que la inhibición metabólica siempre aumenta el efecto. En una profármaco puede disminuir su activación.
  7. Pensar que la inducción metabólica aparece inmediatamente tras administrar el inductor.
  8. Atribuir automáticamente importancia clínica al desplazamiento de un fármaco de las proteínas plasmáticas.
  9. Considerar CYP450 y P-gp como mecanismos equivalentes. Uno es un sistema enzimático y el otro un transportador.

10.1. Concepto de interacción farmacológica

Una interacción farmacológica es una modificación de la respuesta a un medicamento causada por la presencia de otra sustancia. Lo más habitual es pensar en la interacción entre dos fármacos, pero también pueden intervenir alimentos, productos de fitoterapia, alcohol, tabaco y otras sustancias.

La interacción puede aumentar el efecto de un medicamento, disminuirlo o modificar su duración. Sus consecuencias pueden ser beneficiosas, irrelevantes o perjudiciales. Por ejemplo, dos antihipertensivos con mecanismos complementarios pueden utilizarse deliberadamente para conseguir un mejor control de la presión arterial. En cambio, una interacción que aumente excesivamente la concentración de un anticoagulante puede incrementar el riesgo hemorrágico.

Definición

Interacción farmacológica: modificación de la exposición o de la respuesta a un fármaco causada por otro medicamento, alimento, producto vegetal u otra sustancia administrada o presente simultánea o sucesivamente.

Por tanto, la existencia de una interacción no implica necesariamente que exista un problema clínico. Lo importante es determinar si el cambio producido es suficientemente grande como para alterar la eficacia o la seguridad del tratamiento.

El hipérico o hierba de San Juan es un buen ejemplo de que los productos de origen vegetal también deben considerarse. Puede inducir CYP3A4 y P-gp, disminuyendo la exposición a numerosos medicamentos.

10.2. Clasificación de las interacciones

La clasificación más útil se basa en el mecanismo por el que se produce la interacción.

  • Las interacciones farmacodinámicas modifican la respuesta farmacológica sin que sea necesario alterar la concentración del fármaco. Pueden producirse sobre el mismo receptor, sobre diferentes receptores o incluso sobre procesos fisiológicos distintos que convergen en una misma función.
  • Las interacciones farmacocinéticas modifican la cantidad de fármaco que alcanza su lugar de acción o el tiempo durante el que permanece disponible. Pueden afectar a la absorción, distribución, metabolismo o eliminación.
Idea clave

Regla práctica: en una interacción farmacocinética cambia la exposición al fármaco. En una interacción farmacodinámica cambia la respuesta que produce una determinada exposición.

Ambos mecanismos pueden coexistir. Además, una misma pareja de medicamentos puede interaccionar por más de una vía.

10.3. Interacciones farmacodinámicas

10.3.1. Adición, sinergia y antagonismo

Cuando dos fármacos actúan sobre una misma función fisiológica, sus efectos pueden relacionarse de distintas maneras.

Existe adición cuando el efecto combinado se aproxima a la suma de los efectos producidos por cada fármaco por separado.

Se habla de sinergia cuando la combinación produce un efecto mayor del esperado a partir de los efectos individuales. El término potenciación se utiliza a veces para describir situaciones en las que una sustancia aumenta notablemente el efecto de otra, aunque esta terminología no siempre se utiliza de forma uniforme.

El antagonismo aparece cuando una sustancia reduce el efecto producido por otra. El antagonismo puede deberse a competencia por el mismo receptor, a bloqueo de la señal del receptor, a efectos fisiológicos opuestos o incluso a una neutralización química directa.

10.3.2. Antagonismo competitivo reversible

Un antagonista competitivo se une de forma reversible al mismo sitio del receptor al que se une el agonista, pero no activa el receptor. Agonista y antagonista compiten, por tanto, por una población limitada de receptores. Cuando aumenta la concentración de antagonista, hace falta una concentración mayor de agonista para alcanzar una determinada respuesta.

Sin embargo, si la competición es reversible, una concentración suficientemente elevada de agonista puede desplazar al antagonista y recuperar el efecto máximo. La consecuencia característica sobre la curva concentración-respuesta es:

desplazamiento paralelo hacia la derecha + aumento de CE50 + conservación de Emax

Para examen

Antagonismo competitivo reversible: aumenta la CE50 del agonista y disminuye su potencia aparente, pero no modifica necesariamente el Emax. La afinidad intrínseca del agonista por su receptor no ha cambiado.

Este último punto es especialmente importante. El antagonista hace que se necesite más agonista para producir un determinado efecto, pero no modifica la constante de afinidad del agonista por el receptor. Lo que cambia es la relación funcional concentración-respuesta.

Esto enlaza directamente con T9: CE50 no equivale a Kd.

Figura 10.1. Antagonismo competitivo reversible
0 25 50 75 100 Log concentración de agonista Respuesta (% Emax) Emax igual ↑ [antagonista] Sin antagonista [B] baja [B] media [B] alta Desplazamiento paralelo a la derecha: ↑ CE50, ↓ potencia aparente, Emax conservado
Relación con otro tema

El desplazamiento de la curva por un antagonista competitivo vuelve a mostrar por qué CE50 y Kd no son equivalentes. La CE50 es un parámetro funcional del sistema, mientras que la Kd describe la unión ligando-receptor.

Ver Tema 9 · Relación dosis-respuesta y regulación de receptores

Razón de dosis

El efecto del antagonista competitivo puede cuantificarse mediante la razón de dosis o dose ratio (DR):

Ecuación 10.1. Razón de dosis
DR = CE50 con antagonista CE50 sin antagonista

Si DR = 2, hace falta el doble de concentración de agonista para obtener la misma respuesta.

Para un antagonismo competitivo simple en equilibrio puede aplicarse el análisis de Schild:

Ecuación 10.2. Relación de Schild
log(DR − 1) = log[B] − log KB

donde [B] es la concentración de antagonista y KB su constante de disociación (Kd).

Figura 10.2. Análisis de Schild del antagonismo competitivo
log [B] log (DR − 1) Relación de Schild log(DR−1) = log[B] − log KB Antagonismo competitivo simple • Recta aproximadamente lineal • Pendiente ≈ 1 • Permite estimar pA₂ ↑ antagonista → ↑ desplazamiento de la curva del agonista

En el análisis de Schild, lo que se estudia es cuánto debe aumentarse la concentración del agonista para compensar la presencia de concentraciones crecientes de antagonista competitivo. Ese desplazamiento se expresa mediante la razón de dosis (DR).

  • Si el antagonismo es competitivo simple y reversible, al representar log(DR − 1) frente a log[B] se obtiene aproximadamente una recta con pendiente 1.
  • La posición de esa recta permite estimar la pA₂, que refleja la afinidad funcional del antagonista por el receptor. Cuanto mayor es la pA₂, menor concentración de antagonista se necesita para producir un mismo desplazamiento de la curva del agonista
Definición

pA₂: logaritmo decimal negativo de la concentración molar de un antagonista competitivo que produce una razón de dosis igual a 2. En un antagonismo competitivo simple, constituye una medida de la afinidad funcional del antagonista por el receptor.

Para examen

Análisis de Schild: en un antagonismo competitivo simple, una representación lineal de log(DR − 1) frente a log[B] con pendiente próxima a 1 apoya un mecanismo competitivo reversible y permite estimar la pA₂ del antagonista.

10.3.3. Antagonismo insuperable y no competitivo

No todos los antagonistas pueden ser vencidos aumentando la concentración de agonista.

Un antagonismo puede hacerse insuperable cuando el antagonista reduce la capacidad máxima de respuesta del sistema. En estas condiciones, añadir más agonista no permite recuperar completamente Emax.

Esto puede ocurrir mediante distintos mecanismos.

  • Un antagonista puede unirse de forma irreversible al sitio ortostérico, reduciendo permanentemente durante un tiempo la población de receptores disponibles.
  • También puede unirse a un sitio alostérico y reducir la capacidad del receptor para responder al agonista sin impedir necesariamente que este se una.
  • Por último, algunos fármacos bloquean etapas posteriores de la señalización o elementos efectores necesarios para generar la respuesta.

La manifestación característica suele ser una reducción de Emax, aunque la forma exacta de la curva depende del mecanismo y de la existencia de receptores de reserva.

Figura 10.3. Antagonismo insuperable
Sin antagonista [B] media [B] alta Log concentración de agonista Respuesta Rasgo principal ↓ Emax Puede deberse a: • unión irreversible • modulación alostérica • bloqueo del efector ↑ agonista no recupera completamente la respuesta máxima
Error frecuente

Antagonismo no competitivo no significa necesariamente antagonismo irreversible. Un antagonista alostérico reversible también puede producir un antagonismo insuperable si reduce suficientemente la capacidad de respuesta del receptor.

La reducción inicial del número de receptores funcionales tampoco tiene por qué disminuir inmediatamente Emax si existe una reserva receptorial importante. Primero puede producirse un desplazamiento de la curva y solo cuando se agota esa reserva comienza a caer el efecto máximo.

10.3.4. Agonismo parcial como mecanismo de interacción

Un agonista parcial activa el receptor, pero incluso cuando ocupa todos los receptores produce una respuesta máxima inferior a la de un agonista completo en el mismo sistema.

Si se administra solo, actúa como agonista. Sin embargo, en presencia de un agonista completo puede competir con él por los receptores. Cada receptor ocupado por el agonista parcial genera una respuesta menor que si estuviera ocupado por el agonista completo. Por ello, el efecto global puede disminuir.

Idea clave

Un agonista parcial puede comportarse como agonista cuando actúa solo y como antagonista funcional frente a un agonista completo cuando ambos compiten por el mismo receptor.

Figura 10.4. Agonismo parcial
0 0,5 1,0 −1 0 1 2 3 4 Estímulo fraccional ​ log ([A] / KA)​ 0 1 3 10 30 100 = [B] / KB Clave interpretativa El agonista parcial reduce la respuesta a dosis intermedias del agonista completo, pero el efecto máximo puede recuperarse A concentraciones altas del agonista completo, la respuesta vuelve a aproximarse al máximo.

Este comportamiento no requiere que el agonista parcial tenga mayor afinidad que el agonista completo. Depende de la afinidad de ambos, de sus concentraciones y, sobre todo, de la menor eficacia intrínseca del agonista parcial.

Ejemplos clínicos son la buprenorfina en receptores μ opioides y algunos fármacos con agonismo parcial sobre determinados receptores.

10.3.5. Antagonismo fisiológico y químico

Dos fármacos pueden producir efectos opuestos sin actuar sobre el mismo receptor.

  • En el antagonismo fisiológico o funcional, ambos actúan sobre mecanismos diferentes que regulan una misma función en sentidos contrarios. Por ejemplo, un agonista β₂ puede producir broncodilatación frente a mediadores que favorecen la broncoconstricción.
  • En el antagonismo químico, una sustancia neutraliza directamente a otra mediante una interacción química. Un ejemplo clásico es la unión de protamina a heparina, que neutraliza su actividad anticoagulante.

10.3.6. Interacciones farmacodinámicas de relevancia clínica

Muchas interacciones farmacodinámicas clínicas se producen porque dos medicamentos modifican una misma función fisiológica, aunque actúen mediante mecanismos moleculares diferentes.

La administración conjunta puede producir un efecto aditivo o supra-aditivo. Por ejemplo, combinar varios fármacos que deprimen el sistema nervioso central puede aumentar la sedación y la depresión respiratoria. Del mismo modo, diferentes medicamentos que alteran la hemostasia pueden incrementar conjuntamente el riesgo de hemorragia. También pueden sumarse efectos sobre variables fisiológicas concretas, como la presión arterial, la frecuencia cardiaca, la concentración plasmática de potasio o la duración de la repolarización ventricular.

Relevancia clínica

Una interacción farmacodinámica no exige que los dos fármacos actúen sobre el mismo receptor. Es suficiente con que sus efectos converjan sobre una misma función fisiológica, como la hemostasia, la presión arterial, el sistema nervioso central o la repolarización cardiaca.

Tabla 10.1. Principales tipos de interacción farmacodinámica
Tipo Mecanismo Efecto sobre la respuesta Clave
Adición Convergencia de dos efectos Efecto combinado aproximadamente igual a la suma No exige compartir receptor
Sinergia Mecanismos complementarios Efecto combinado mayor del esperado Puede aumentar eficacia o toxicidad
Antagonismo competitivo Competencia reversible por el mismo sitio ↑ CE50; Emax conservado Superable con más agonista
Antagonismo insuperable Bloqueo irreversible, alostérico o del efector Habitualmente ↓ Emax No se vence completamente aumentando agonista
Antagonismo fisiológico Dianas distintas con efectos fisiológicos opuestos Una respuesta contrarresta a la otra No compiten por el mismo receptor
Antagonismo químico Interacción química directa Neutralización de la sustancia activa Ej.: protamina + heparina

10.4. Interacciones farmacocinéticas

Las interacciones farmacocinéticas modifican la concentración del fármaco a lo largo del tiempo. Pueden alterar uno o varios procesos de absorción, distribución, metabolismo y eliminación.

Actualmente, el estudio formal de las interacciones farmacocinéticas presta especial atención a enzimas metabólicas y transportadores, tanto en estudios in vitro como clínicos. ICH M12 establece el marco actual para su investigación y para traducirlas en recomendaciones de tratamiento.

10.4.1. Interacciones en la absorción

Un segundo medicamento puede aumentar o disminuir la cantidad o la velocidad con la que otro fármaco alcanza la circulación sistémica:

  • Modificación del pH gastrointestinal:
    • Algunos medicamentos necesitan un determinado intervalo de pH para disolverse adecuadamente. Los fármacos que modifican de forma intensa el pH gástrico pueden reducir la absorción de medicamentos cuya solubilidad depende de un medio ácido.
    • No debe interpretarse mediante la regla simplificada «ácido débil frente a base débil», ya que en la práctica intervienen también solubilidad, formulación y lugar de absorción.
  • Complejación y quelación:
    • Algunos iones metálicos forman complejos poco absorbibles con otros fármacos.
    • El ejemplo clásico son calcio, hierro, magnesio o aluminio administrados junto con tetraciclinas o fluoroquinolonas. Separar las tomas puede evitar o reducir la interacción.
  • Motilidad gastrointestinal: fármacos que modifican el vaciamiento gástrico pueden cambiar principalmente la velocidad de absorción. Su efecto sobre la cantidad total absorbida depende del medicamento concreto.
  • Transportadores intestinales:
    • La glicoproteína P o P-gp es un transportador de eflujo situado, entre otros tejidos, en la membrana apical del enterocito. Puede devolver determinados sustratos hacia la luz intestinal y limitar su absorción.
    • Si se inhibe P-gp, la exposición sistémica de algunos sustratos puede aumentar. Si se induce, puede disminuir.
    • No debe confundirse P-gp con CYP3A4. Ambos pueden coexistir en el enterocito, pero cumplen funciones diferentes: P-gp transporta moléculas y CYP3A4 las metaboliza.
Figura 10.5. CYP3A4 y P-gp en el enterocito
Luz intestinal Enterocito Circulación portal Fármaco P-gp eflujo hacia la luz CYP3A4 metabolismo presistémico metabolitos fármaco que alcanza sangre Inhibir P-gp puede ↑ absorción de sus sustratos Inhibir CYP3A4 puede ↓ metabolismo presistémico
Definición

P-glicoproteína o P-gp: transportador de eflujo dependiente de ATP que expulsa numerosos fármacos fuera de determinadas células. En el enterocito puede devolverlos hacia la luz intestinal y limitar su absorción.

10.4.2. Interacción con CYP3A4 intestinal

El CYP3A4 intestinal metaboliza determinados fármacos durante su paso por el enterocito y contribuye al metabolismo presistémico.

Por ejemplo, el zumo de pomelo puede inhibir CYP3A4 intestinal. En un sustrato susceptible, esto reduce su metabolismo presistémico y puede aumentar su biodisponibilidad y su exposición sistémica. Este mecanismo es especialmente conocido con algunos medicamentos metabolizados intensamente por CYP3A4, entre ellos determinadas estatinas o el acenocumarol (Sintrom®).

El efecto del pomelo es más complejo que una interacción exclusiva con CYP3A4, ya que también pueden participar transportadores como P-gp y OATP dependiendo del fármaco. No obstante, la inhibición de CYP3A4 intestinal constituye el mecanismo clínicamente dominante para muchas interacciones bien establecidas.

10.4.3. Interacciones en la distribución

El mecanismo clásico es el desplazamiento de la unión a proteínas plasmáticas.

Si dos fármacos compiten por los mismos sitios de unión, puede aumentar transitoriamente la fracción libre de uno de ellos.

Sin embargo, el aumento de fracción libre también facilita habitualmente su distribución y eliminación. Por esta razón, el desplazamiento aislado de proteínas plasmáticas pocas veces explica por sí solo una interacción clínica importante y sostenida.

La situación puede ser más relevante cuando concurren otros factores, como margen terapéutico estrecho, volumen de distribución bajo o alteración simultánea del metabolismo o la eliminación.

Para examen

Desplazar un fármaco de la albúmina no significa automáticamente aumentar de forma mantenida su efecto. El organismo puede redistribuir y eliminar con mayor rapidez la fracción libre adicional.

10.5. Interacciones en el metabolismo

Las interacciones metabólicas constituyen uno de los grupos más importantes de interacciones farmacocinéticas.

La mayor parte se producen por inhibición o inducción de enzimas responsables de la biotransformación. Entre las enzimas CYP con mayor relevancia farmacológica se encuentran CYP3A4/5, CYP2D6, CYP2C9, CYP2C19 y CYP1A2.

10.5.1. Inhibición enzimática

Un inhibidor disminuye la actividad de una enzima metabólica. Si un fármaco activo depende de esa enzima para su eliminación:

inhibición → menor metabolismo → mayor exposición → mayor riesgo de efectos adversos o toxicidad

La inhibición puede aparecer con relativa rapidez porque no requiere necesariamente sintetizar nuevas proteínas.

Ejemplos de inhibidores de CYP3A4 incluyen determinados macrólidos, antifúngicos azólicos y fármacos como diltiazem, aunque la intensidad depende del compuesto concreto.

El razonamiento cambia si el sustrato es una profármaco que necesita metabolismo para convertirse en su forma activa:

inhibición de la bioactivación → menor cantidad de metabolito activo → posible pérdida de eficacia

Mecanismo

Inhibición metabólica
- Fármaco activo: ↓ metabolismo → ↑ concentración → ↑ efecto/toxicidad.
- Profármaco: ↓ activación → ↓ metabolito activo → posible ↓ efecto.

10.5.2. Inducción enzimática

Un inductor aumenta la capacidad metabólica, habitualmente mediante aumento de la expresión de enzimas y, en algunos casos, de transportadores. A diferencia de la inhibición, la inducción suele necesitar días para desarrollarse plenamente y también puede persistir después de retirar el inductor hasta que desaparezcan las proteínas sintetizadas.

Para un fármaco activo:

inducción → mayor metabolismo → menor exposición → posible fracaso terapéutico

Para determinadas profármacos, el resultado puede ser el contrario si aumenta su conversión a metabolitos activos.

Entre los inductores relevantes se encuentran rifampicina, carbamazepina, fenitoína y el hipérico, aunque el patrón enzimático no es idéntico para todos ellos.

Para examen

Inhibición e inducción no son imágenes especulares en el tiempo. La inhibición puede comenzar rápidamente; la inducción requiere normalmente síntesis de proteínas y suele aparecer y desaparecer de forma más lenta.

El humo del tabaco también tiene relevancia. Los hidrocarburos presentes en el humo inducen principalmente CYP1A2. Por ello, dejar de fumar puede disminuir esa inducción y aumentar la concentración de determinados sustratos, como clozapina o teofilina, aunque la nicotina no es la responsable principal de este efecto.

Figura 10.6. Inhibición frente a inducción enzimática
Inhibición enzimática Fármaco activo CYP ↓ metabolismo ↑ AUC / ↑ concentración / ↑ toxicidad Inicio a menudo relativamente rápido Si es una profármaco: ↓ bioactivación → posible ↓ efecto Inducción enzimática Fármaco activo CYP CYP CYP ↑ capacidad metabólica ↓ AUC / ↓ concentración / posible fracaso Inicio y desaparición más lentos por síntesis y degradación de proteínas Si es una profármaco: puede ↑ formación de metabolito activo

10.6. Interacciones mediadas por transportadores

Los transportadores participan tanto en la absorción como en la distribución y eliminación de numerosos fármacos.

Además de P-gp, existen transportadores de captación y eflujo como OATP, BCRP, OAT, OCT y MATE. Un inhibidor de un transportador puede producir efectos distintos dependiendo de dónde se encuentre y de cuál sea su función.

Por ejemplo, inhibir un transportador de eflujo intestinal (un transportador que devuelve el fármaco desde el enterocito hacia la luz intestinal) puede aumentar la absorción. En cambio, inhibir un transportador de captación hepática puede disminuir la entrada del fármaco al hepatocito y aumentar su concentración plasmática (porque evade el metabolismo inicial del hepatocito y, por tanto, el efecto de primer paso hepático).

Por eso no puede utilizarse la regla simplificada de que «inhibir un transportador aumenta siempre la absorción». Las recomendaciones actuales de estudio de interacciones incluyen de forma explícita la evaluación de mecanismos mediados por transportadores.

10.7. Interacciones en la eliminación

10.7.1. Secreción tubular renal

Dos fármacos que utilizan un mismo sistema de transporte renal pueden competir por su secreción. El ejemplo clásico es probenecid y penicilina. El probenecid reduce la secreción tubular de determinadas penicilinas, disminuye su aclaramiento renal y prolonga su permanencia en plasma.

Actualmente existen interacciones clínicamente relevantes mediadas por diversos transportadores renales, por lo que el principio general sigue siendo importante aunque los sistemas específicos sean diferentes para cada fármaco.

10.7.2. Modificación del pH urinario

El pH urinario modifica el grado de ionización y, por tanto, la reabsorción tubular pasiva de algunos compuestos. La alcalinización urinaria favorece la eliminación de determinados ácidos débiles. Este principio se utiliza, por ejemplo, en algunas intoxicaciones por salicilatos.

Sin embargo, la modificación deliberada del pH urinario tiene hoy mucha más importancia como estrategia toxicológica que como mecanismo habitual de interacción entre medicamentos.

10.7.3. Cambios del aclaramiento renal

Una interacción también puede modificar la eliminación renal indirectamente al alterar la función renal, el flujo renal o los mecanismos de reabsorción.

Un ejemplo clínicamente importante es el litio, cuya concentración puede aumentar con fármacos que reducen su aclaramiento renal, entre ellos determinados diuréticos, inhibidores del sistema renina-angiotensina y AINE.

Tabla 10.2. Interacciones farmacocinéticas según el proceso afectado
Proceso Mecanismo Consecuencia posible Ejemplo / clave
Absorción Cambio de pH, quelación, motilidad, transportadores ↑ o ↓ biodisponibilidad; cambio de velocidad de absorción Ca/Fe/Mg/Al con tetraciclinas o quinolonas
Distribución Desplazamiento de proteínas plasmáticas ↑ transitoria de fracción libre Por sí solo suele tener relevancia clínica limitada
Metabolismo Inhibición enzimática Habitualmente ↑ exposición del fármaco activo Puede aparecer con rapidez
Metabolismo Inducción enzimática Habitualmente ↓ exposición del fármaco activo Requiere síntesis de proteínas; efecto más lento
Transportadores Inhibición o inducción de P-gp, OATP, BCRP, OAT, OCT, MATE Resultado dependiente del tejido y dirección del transporte No existe una regla única
Eliminación renal Competencia en secreción, reabsorción o cambios de función renal ↑ o ↓ aclaramiento Probenecid-penicilina; interacciones del litio

10.8. Modelo integrado de interacción farmacológica: estatinas, CYP3A4 y transportadores

Las estatinas muestran muy bien por qué no todos los miembros de una misma clase farmacológica presentan el mismo perfil de interacción.

  • Simvastatina y lovastatina dependen de forma importante de CYP3A4. Si se administran junto con un inhibidor de esta enzima, puede aumentar su exposición y, con ella, el riesgo de toxicidad muscular.
  • Diltiazem inhibe CYP3A4 y puede aumentar la exposición a estas estatinas.
  • El zumo de pomelo, mediante inhibición de CYP3A4 intestinal, también puede incrementar notablemente la exposición a determinados sustratos de CYP3A4.
  • En cambio, pravastatina depende mucho menos del metabolismo por CYP3A4. Otras estatinas presentan perfiles metabólicos y de transporte diferentes.

Esto demuestra una idea fundamental: saber que dos medicamentos pertenecen al mismo grupo farmacológico no basta para predecir una interacción. Hay que conocer qué enzimas y transportadores intervienen en el manejo de cada fármaco.

10.9. Relevancia clínica de una interacción

No toda modificación farmacocinética o farmacodinámica obliga a cambiar el tratamiento. La importancia clínica depende de la magnitud del cambio y de las características del fármaco y del paciente. El riesgo es especialmente importante cuando existen:

  • Margen terapéutico estrecho.
  • Relación concentración-toxicidad pronunciada.
  • Dosis elevada o exposición ya próxima al límite tolerable.
  • Dependencia importante de una única vía metabólica o de eliminación.
  • Insuficiencia renal o hepática.
  • Edad avanzada y polimedicación.
  • Utilización simultánea de varios inhibidores o inductores.
  • Susceptibilidad farmacogenética.
  • Consecuencias graves ante una pérdida de eficacia.
Tabla 10.3. Factores que aumentan la relevancia clínica de una interacción
Factor Por qué aumenta el riesgo
Margen terapéutico estrecho Pequeños cambios de exposición pueden producir toxicidad o pérdida de eficacia.
Polimedicación Aumenta el número de combinaciones y mecanismos posibles.
Insuficiencia renal o hepática Reduce la capacidad de compensar cambios en aclaramiento.
Dependencia de una vía principal Bloquearla puede modificar mucho la exposición.
Inhibidores o inductores potentes Generan cambios mayores en enzimas o transportadores.
Consecuencia clínica grave Incluso una modificación moderada puede ser relevante.
Variabilidad individual Edad, genética, enfermedad y otras exposiciones pueden amplificar el efecto.
Idea clave

La interacción importante no es necesariamente la que produce el mayor cambio farmacocinético. Es la que cambia de forma suficiente la relación beneficio-riesgo del tratamiento como para requerir evitar la combinación, ajustar la dosis o aumentar la monitorización.

La evaluación moderna de las interacciones busca precisamente traducir los cambios de exposición en recomendaciones clínicas:

  • Evitar la combinación.
  • Ajustar dosis o el intervalo.
  • Monitorizar concentraciones o efectos.
  • Seleccionar una alternativa.

10.10. Prevención y manejo de las interacciones

Al estudiar las interacciones consideramos dos papeles farmacológicos:

  • El fármaco objeto (o víctima): aquel cuya exposición resulta modificada por la interacción.
  • El fármaco precipitante: el que provoca la modificación.
Definición

Fármaco objeto o víctima: medicamento o sustancia cuya exposición o respuesta resulta modificada por la interacción.
Fármaco precipitante: medicamento o sustancia que provoca la modificación.

Ante una posible interacción conviene seguir un razonamiento ordenado.

  1. Identificar qué fármaco es el sustrato y qué sustancia actúa como precipitante de la interacción.
  2. Determinar el mecanismo: receptor, efecto fisiológico, enzima, transportador, absorción o eliminación.
  3. Predecir la consecuencia: aumento o disminución de exposición, pérdida de eficacia o incremento de toxicidad.
  4. Valorar si el cambio es clínicamente importante para ese paciente concreto.

Las principales estrategias son sustituir uno de los medicamentos, modificar la dosis, separar las administraciones cuando el mecanismo lo permite, monitorizar la respuesta o la concentración plasmática y vigilar de forma específica posibles signos de toxicidad.

Relevancia clínica

Una buena revisión de interacciones no termina al encontrar una pareja de fármacos que “interacciona”. Hay que conocer el mecanismo, predecir la dirección del cambio y decidir si requiere una intervención clínica.

Figura 10.7. Esquema general de las interacciones farmacológicas
Fármaco + otro fármaco / alimento / producto vegetal / otra sustancia Interacción farmacodinámica • mismo receptor o dianas distintas • adición / sinergia • antagonismo competitivo • antagonismo insuperable • antagonismo fisiológico o químico Interacción farmacocinética • absorción • distribución • metabolismo • transportadores • eliminación Consecuencia clínica ↑ efecto · ↓ efecto · toxicidad · fracaso terapéutico · cambio irrelevante Decisión clínica mantener · separar · monitorizar · ajustar dosis · sustituir · evitar
Dr. Vicente Molina Nácher
Autor y revisión médica

Dr. Vicente Molina

Licenciado en Medicina
Especialista en Angiología y Cirugía Vascular

Editor y revisor de contenidos en Apuntes de Medicina.

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