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TEMA 6

Excreción de los fármacos

Dificultad: Intermedia
Lectura: 15~17 min
Estudio: 1~1,5 horas
Autor y revisión médica: Dr. Vicente Molina

·

Actualizado: 5 de octubre de 2026

Resumen

La excreción es la salida del organismo del fármaco inalterado o de sus metabolitos y constituye, junto con el metabolismo, uno de los dos componentes de la eliminación.

El riñón es la principal vía de excreción para numerosos fármacos. La cantidad finalmente eliminada por orina resulta de filtración glomerular + secreción tubular − reabsorción tubular. La filtración afecta fundamentalmente a la fracción libre, mientras que la secreción depende de transportadores y puede ser saturable y competitiva. La liposolubilidad, la ionización y el pH urinario condicionan la reabsorción tubular.

Algunos fármacos y metabolitos se eliminan por la bilis y pueden reabsorberse en el intestino mediante circulación enterohepática.

La función renal, la edad, el embarazo y determinadas interacciones pueden modificar de forma importante la excreción.

Ideas clave

  1. Eliminación = metabolismo + excreción. Se estudian por separado, pero pueden ocurrir simultáneamente.
  2. La excreción elimina del organismo tanto fármaco inalterado como metabolitos.
  3. El riñón es la principal vía de excreción para numerosos fármacos hidrosolubles.
  4. Excreción renal = filtración + secreción − reabsorción.
  5. En el glomérulo se filtra fundamentalmente la fracción libre del fármaco.
  6. La secreción tubular depende de transportadores, por lo que puede ser saturable, competitiva e inhibible.
  7. Las formas liposolubles y no ionizadas atraviesan con mayor facilidad el epitelio tubular y pueden reabsorberse.
  8. Modificar el pH urinario puede alterar la ionización y la excreción de determinados ácidos y bases débiles.
  9. La excreción biliar no supone necesariamente la eliminación definitiva: el fármaco puede participar en una circulación enterohepática.
  10. La presencia de un fármaco en leche materna tiene importancia principalmente por la exposición del lactante, no por su contribución a la eliminación materna.

Errores frecuentes

  1. Error: excreción = metabolismo. Corrección: el metabolismo transforma el fármaco; la excreción lo retira físicamente del organismo.
  2. Error: todo el fármaco plasmático se filtra. Corrección: la unión a proteínas limita la filtración; se filtra fundamentalmente la fracción libre.
  3. Error: filtración y secreción son el mismo proceso. Corrección: la filtración depende del filtro glomerular; la secreción utiliza transportadores tubulares.
  4. Error: la secreción tubular no puede saturarse. Corrección: los transportadores tienen capacidad limitada y pueden existir interacciones por competición.
  5. Error: todo lo filtrado termina en la orina. Corrección: parte del fármaco puede reabsorberse desde el túbulo.
  6. Error: las moléculas ionizadas se reabsorben mejor. Corrección: la difusión pasiva favorece especialmente a las formas no ionizadas y liposolubles.
  7. Error: la orina es normalmente alcalina. Corrección: su pH es variable, aproximadamente entre 4,5 y 8.
  8. Error: alcalinizar la orina aumenta siempre la eliminación. Corrección: depende de las propiedades ácido-base del fármaco.ç
  9. Error: excreción biliar = eliminación definitiva. Corrección: puede producirse reabsorción intestinal y circulación enterohepática.ç
  10. Error: si un fármaco aparece en leche está contraindicada la lactancia. Corrección: el riesgo depende de la exposición efectiva del lactante y de las características del medicamento.

6.1. Excreción y eliminación de los fármacos

La excreción es el proceso mediante el cual un fármaco o sus productos de biotransformación salen del organismo.

Debe diferenciarse del metabolismo donde el organismo modifica químicamente la molécula. La excreción supone su salida física. Juntos constituyen los dos grandes componentes de la eliminación farmacológica.

Idea clave

Eliminación = metabolismo + excreción.

Son procesos diferentes que se estudian por separado, pero pueden desarrollarse simultáneamente y no constituyen etapas rígidamente consecutivas.

El metabolismo facilita con frecuencia la excreción porque convierte moléculas liposolubles en compuestos más polares e hidrosolubles. Estos atraviesan peor las membranas por difusión pasiva y tienen mayor tendencia a permanecer en los líquidos de excreción hasta salir del organismo.

La principal vía de excreción es la renal, aunque existen otras vías:

  • Bilis y heces.
  • Pulmones.
  • Leche materna.
  • Saliva.
  • Sudor y otras secreciones.

La importancia relativa de cada una depende de las características del fármaco. Para la mayoría de los medicamentos, las vías diferentes de la renal y la biliar tienen una contribución cuantitativa pequeña.

Figura 6.1. Excreción dentro del proceso LADME
T6 · EXCRECIÓN LIBERACIÓN Forma farmacéutica Desintegración · disolución liberación del principio activo ABSORCIÓN Paso a circulación desde el lugar de administración Absorción incompleta + eliminación presistémica Circulación sistémica FRACCIÓN LIBRE disponible para distribuirse DISTRIBUCIÓN Proteínas plasmáticas Depósitos tisulares Receptor Efecto METABOLISMO Biotransformación hepática y extrahepática Metabolito activo Metabolito inactivo EXCRECIÓN Excreción Renal Biliar Otras vías
Tabla 6.1. Principales vías de excreción de los fármacos
Vía Mecanismo principal Importancia farmacológica
Renal Filtración, secreción y reabsorción tubular Principal vía para numerosos fármacos y metabolitos hidrosolubles
Biliar/fecal Secreción mediante transportadores hacia la bilis Puede originar circulación enterohepática
Pulmonar Difusión hacia el gas alveolar Importante para sustancias gaseosas y volátiles
Leche materna Transferencia desde el plasma materno Importa sobre todo por la exposición del lactante
Saliva, sudor y otras Difusión y transporte según la sustancia Contribución generalmente pequeña a la eliminación total

6.2. Excreción renal de los fármacos

El riñón constituye la principal vía de excreción de numerosos fármacos y metabolitos, especialmente cuando son hidrosolubles.

El manejo renal de un fármaco depende de tres procesos:

Excreción renal = filtración glomerular + secreción tubular − reabsorción tubular

Por tanto, que una molécula llegue al riñón o incluso que sea filtrada no significa necesariamente que vaya a aparecer finalmente en la orina.

Figura 6.5. Manejo renal de los fármacos en la nefrona
Esquema de una nefrona con filtración glomerular, secreción tubular y reabsorción tubular de fármacos.

6.2.1. Filtración glomerular

La filtración glomerular es el paso de agua y solutos desde el plasma hacia el espacio de Bowman a través de la barrera de filtración glomerular.

Desde el punto de vista farmacológico, el factor esencial es la unión a proteínas plasmáticas. Las proteínas plasmáticas y los fármacos unidos a ellas permanecen fundamentalmente en la circulación. Por ello, es la fracción libre del fármaco la que está disponible para la filtración glomerular. De forma simplificada:

↑ unión a proteínas → ↓ fracción libre → ↓ filtración glomerular

Para examen

La filtración glomerular depende de la fracción libre. Un fármaco fuertemente unido a proteínas plasmáticas no se filtra libremente mientras permanezca unido.

La filtración no depende de un transportador específico del fármaco, por lo que no presenta la saturabilidad y las interacciones competitivas características de la secreción tubular.

6.2.2. Secreción tubular

La secreción tubular permite trasladar determinadas moléculas desde la sangre de los capilares peritubulares hacia la luz tubular.

Se produce principalmente en el túbulo proximal y depende de diferentes sistemas de transporte capaces de reconocer aniones y cationes orgánicos. Entre los transportadores de interés farmacológico se encuentran:

  • OAT1 y OAT3: relacionados con el transporte de aniones orgánicos.
  • OCT2: relacionado con cationes orgánicos.
  • MATE1 y MATE2-K: implicados en la secreción de determinados cationes hacia la luz tubular.

Estos sistemas siguen teniendo una importancia directa en la evaluación moderna de interacciones farmacológicas. La FDA, por ejemplo, considera OAT1/OAT3, OCT2 y MATE entre los transportadores renales relevantes en el desarrollo de medicamentos.

A diferencia de la filtración, la secreción tubular:

  • Depende de transportadores.
  • Puede ser saturable.
  • Puede existir competencia entre sustancias.
  • Puede ser inhibida por otros fármacos.

Un ejemplo clásico es el probenecid, que inhibe la secreción tubular de penicilina y reduce su eliminación renal, aumentando y prolongando sus concentraciones plasmáticas.

Idea clave

Filtración renal: depende principalmente de fracción libre y función glomerular.
Secreción: depende de transportadores y puede sufrir saturación, competición e inhibición.

6.2.3. Reabsorción tubular

Una vez que un fármaco se encuentra en la luz tubular, puede continuar hasta ser eliminado por la orina o reabsorberse hacia la circulación. La reabsorción pasiva se ve favorecida por las mismas propiedades que facilitan el paso de una molécula a través de otras membranas biológicas:

  • Liposolubilidad.
  • Baja polaridad.
  • Forma no ionizada.

A medida que el agua se reabsorbe a lo largo de la nefrona, aumenta la concentración de algunas sustancias en el líquido tubular. Si el fármaco atraviesa con facilidad las membranas, este gradiente puede favorecer su retorno hacia la sangre.

Los compuestos polares e ionizados atraviesan peor la membrana tubular y tienen mayor tendencia a permanecer en la orina.

Tabla 6.2. Filtración, secreción y reabsorción tubular
Proceso Dirección Determinantes principales Idea clave
Filtración glomerular Sangre → filtrado Fracción libre y función glomerular El fármaco unido a proteínas no se filtra libremente
Secreción tubular Sangre → túbulo Transportadores como OAT, OCT y MATE Puede ser saturable, competitiva e inhibible
Reabsorción tubular Túbulo → sangre Liposolubilidad, ionización y gradiente de concentración Favorece a moléculas liposolubles y no ionizadas

6.2.4. pH urinario y atrapamiento iónico

El grado de ionización de un ácido o una base débil depende de la relación entre su pKa y el pH del medio. Esto tiene una consecuencia directa en el riñón porque el pH urinario es variable, aproximadamente entre 4,5 y 8, y puede modificar la proporción de fármaco ionizado y no ionizado.

La forma no ionizada atraviesa con mayor facilidad las membranas y puede reabsorberse. La forma ionizada lo hace con mayor dificultad y tiende a permanecer en la luz tubular. A este fenómeno se le denomina atrapamiento iónico.

Ácidos débiles

En una orina más alcalina, un ácido débil presenta una mayor proporción de forma ionizada. Por tanto:

↑ pH urinario → ↑ ionización del ácido débil → ↓ reabsorción → ↑ excreción

Bases débiles

En una orina más ácida, una base débil presenta una mayor proporción de forma ionizada. Por tanto:

↓ pH urinario → ↑ ionización de la base débil → ↓ reabsorción → ↑ excreción

Figura 6.3. pH urinario y atrapamiento iónico
ÁCIDO DÉBIL Orina más alcalina ↑ pH ↑ forma ionizada atraviesa peor la membrana ↓ reabsorción ↑ excreción urinaria BASE DÉBIL Orina más ácida ↓ pH ↑ forma ionizada atraviesa peor la membrana ↓ reabsorción ↑ excreción urinaria La forma ionizada queda “atrapada” en la luz tubular
Para examen

Ácidos débiles se eliminan mejor en orina alcalina; bases débiles, en orina ácida.

La razón es el atrapamiento de la forma ionizada en la luz tubular.

Este principio tiene aplicaciones toxicológicas, aunque modificar el pH urinario no es una estrategia general para cualquier intoxicación.

La alcalinización urinaria con bicarbonato puede utilizarse en determinadas intoxicaciones por salicilatos para favorecer su eliminación renal.

6.3. Excreción biliar y circulación enterohepática

El hígado, además de metabolizar fármacos, puede secretar determinadas moléculas y metabolitos hacia la bilis. Esta secreción depende en gran medida de transportadores situados en las membranas de los hepatocitos. Los compuestos conjugados, especialmente determinados glucurónidos, pueden presentar una excreción biliar importante.

La bilis transporta estas moléculas hacia el intestino, donde pueden seguir dos destinos:

  1. Verdadera eliminación: Hígado → bilis → intestino → heces
  2. Algunas moléculas pueden volver a absorberse: Hígado → bilis → intestino → reabsorción → circulación portal → organismo
    • Este reciclaje constituye la circulación enterohepática.
    • En algunos casos, un fármaco conjugado alcanza el intestino y el conjugado es hidrolizado, entre otros mecanismos por enzimas de la microbiota intestinal. La molécula liberada puede recuperar capacidad para atravesar la mucosa y ser reabsorbida.
Idea clave

La excreción biliar no implica necesariamente eliminación definitiva. Si la molécula se reabsorbe desde el intestino, entra en circulación enterohepática.

La circulación enterohepática puede prolongar la permanencia de determinados fármacos en el organismo y, en algunos casos, contribuir a la aparición de picos secundarios en su curva concentración-tiempo. La excreción biliar solo representa eliminación definitiva para la fracción que finalmente no se reabsorbe.

Figura 6.4. Excreción biliar y circulación enterohepática
HÍGADO Fármaco / metabolito BILIS Secreción biliar INTESTINO Fármaco o conjugado puede ser transformado por la microbiota HECES Eliminación definitiva REABSORCIÓN INTESTINAL retorno a circulación portal Reciclaje enterohepático → puede prolongar la exposición al fármaco

6.4. Otras vías de excreción

Aunque la vía renal es la predominante para numerosos medicamentos, existen otras vías de excreción que pueden adquirir importancia en situaciones concretas.

6.4.1. Excreción pulmonar

Los pulmones son una vía especialmente importante para sustancias gaseosas y volátiles, entre ellas los anestésicos inhalatorios. Estas moléculas pasan desde la sangre hacia el gas alveolar y son eliminadas con la espiración. Para la mayoría de los demás fármacos, la contribución pulmonar es pequeña.

6.4.2. Leche materna

Algunos medicamentos pueden pasar desde el plasma materno hacia la leche materna. La transferencia depende de factores como:

  • Concentración plasmática materna.
  • Liposolubilidad.
  • Grado de ionización.
  • Unión a proteínas.
  • Características fisicoquímicas del fármaco.

La importancia de esta vía no radica habitualmente en la cantidad eliminada por la madre, sino en que puede constituir una vía de exposición del lactante.

Relevancia clínica

La presencia de un medicamento en la leche materna no implica por sí sola una contraindicación para la lactancia. Es necesario valorar cuánto recibe realmente el lactante, su biodisponibilidad y la capacidad del niño para metabolizar y eliminar el fármaco.

6.4.3. Saliva, sudor y otras secreciones

Determinados fármacos o metabolitos pueden aparecer también en:

  • Saliva.
  • Sudor.
  • Lágrimas.
  • Otras secreciones.

Su contribución cuantitativa a la eliminación suele ser escasa. En cambio, la presencia de determinadas sustancias en saliva puede tener utilidad para la monitorización o detección analítica.

6.5. Factores que modifican la excreción

La excreción varía en función de las características del paciente y de la presencia de enfermedades o interacciones.

6.5.1. Función renal

La función renal es el determinante clínico más importante para numerosos fármacos eliminados fundamentalmente por esta vía. Una reducción de la filtración glomerular puede disminuir la eliminación renal y provocar una mayor exposición al medicamento.

El riesgo adquiere especial relevancia cuando:

  • Una parte importante del fármaco se elimina por vía renal.
  • Existen metabolitos activos que dependen del riñón para su eliminación.
  • El fármaco presenta un margen terapéutico estrecho.
Relación con otro tema

La insuficiencia renal puede obligar a modificar la pauta de determinados medicamentos. El modo de realizar ese ajuste depende de parámetros farmacocinéticos que se desarrollarán en el tema de dosificación y pautas posológicas.

6.5.2. Edad

La función renal cambia a lo largo de la vida.

  • En el recién nacido, la filtración glomerular y otros mecanismos renales presentan todavía un grado de inmadurez
  • En el anciano, la función renal tiende a disminuir con la edad, aunque existe una gran variabilidad individual. Esta reducción puede hacer que determinados medicamentos permanezcan durante más tiempo en el organismo.

6.5.3. Embarazo

Durante el embarazo se producen cambios hemodinámicos importantes, entre ellos un aumento del flujo plasmático renal y de la filtración glomerular. Como consecuencia, la eliminación renal de algunos medicamentos puede aumentar. Sin embargo, el efecto final depende de las características del fármaco y de otros cambios farmacocinéticos propios del embarazo.

6.5.4. Interacciones en los transportadores renales

Los fármacos que comparten transportadores pueden modificar mutuamente su secreción.

La inhibición de sistemas como OAT, OCT o MATE puede reducir el transporte renal de sus sustratos y aumentar su exposición sistémica. Metformina, por ejemplo, es sustrato de OCT2 y MATE1/MATE2-K; metotrexato lo es de OAT3, entre otros transportadores.

Este mecanismo explica por qué una interacción farmacocinética puede producirse incluso cuando dos fármacos no comparten una enzima metabólica.

6.5.5. Características del fármaco y pH urinario

También condicionan la excreción:

  • Grado de unión a proteínas.
  • olaridad.
  • Liposolubilidad.
  • Grado de ionización.
  • Afinidad por transportadores.
  • pH urinario.

Estas propiedades determinan qué proporción puede filtrarse, secretarse, reabsorberse o permanecer atrapada en la orina.

Tabla 6.3. Factores que modifican la excreción de los fármacos
Factor Efecto posible Idea clave
Función renal La disminución del filtrado o de la función tubular puede reducir la excreción Puede aumentar la exposición al fármaco
Unión a proteínas Reduce la fracción disponible para filtración glomerular Se filtra fundamentalmente la fracción libre
Edad Inmadurez renal neonatal o disminución funcional con el envejecimiento La misma dosis puede producir distinta exposición
Embarazo Aumento del flujo renal y de la filtración glomerular Puede aumentar la eliminación de algunos fármacos
Transportadores Competencia o inhibición de OAT, OCT, MATE u otros sistemas Pueden producir interacciones farmacocinéticas
Liposolubilidad Favorece el paso a través del epitelio tubular Puede aumentar la reabsorción
Ionización y pH urinario Modifican la reabsorción de ácidos y bases débiles La forma ionizada tiende a permanecer en la orina
Idea clave

Para entender la excreción renal hay que responder tres preguntas: ¿se filtra?, ¿se secreta?, ¿se reabsorbe? El balance entre esos tres procesos determina cuánto fármaco termina finalmente en la orina.

Dr. Vicente Molina Nácher
Autor y revisión médica

Dr. Vicente Molina

Licenciado en Medicina
Especialista en Angiología y Cirugía Vascular

Editor y revisor de contenidos en Apuntes de Medicina.

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