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TEMA 11

Tejido óseo. Generalidades, células y matriz extracelular

Dificultad: Alta
Lectura: 18~20 min
Estudio: 1,5~1,8 horas
Autor y revisión médica: Dr. Vicente Molina

·

Actualizado: 21 de julio de 2026

Resumen

El tejido óseo es la variedad más especializada del tejido conjuntivo modelado: su matriz extracelular, mineralizada con cristales de hidroxiapatita, le confiere una dureza y resistencia mecánica únicas.

Tiene cuatro tipos celulares:

  1. Osteoprogenitoras.
  2. Osteoblastos: sintetizan el osteoide (matriz orgánica no mineralizada) y controla su posterior mineralización.
  3. Osteocitos: se encuentran atrapados en la matriz mineralizada, actúa como mecanosensor principal del hueso y regula la actividad de osteoblastos y osteoclastos mediante esclerostina y RANKL.
  4. Osteoclastos: origen hematopoyético, reabsorbe el hueso mediante un mecanismo ácido-enzimático en la laguna de Howship.

Las cuatro estirpes trabajan de forma coordinada para formar, mantener y reabsorber el hueso.

Ideas clave

  1. El tejido óseo es vascularizado, a diferencia del cartílago: los vasos penetran por los canales de Havers y Volkmann. Esta vascularización permite su alta tasa metabólica y su capacidad de remodelado continuo.
  2. El osteoblasto sintetiza el osteoide pero no lo mineraliza directamente: la mineralización es iniciada por vesículas matriciales que liberan fosfatasa alcalina y concentran calcio y fosfato hasta superar el umbral de precipitación de la hidroxiapatita.
  3. El osteocito no es una célula pasiva atrapada en la matriz: es el mecanosensor principal del hueso, que detecta fuerzas mecánicas a través de sus conductillos y regula el remodelado secretando esclerostina (inhibe osteoblastos) y RANKL (activa osteoclastos).
  4. El osteoclasto no deriva de la célula mesenquimática sino del sistema monocito-macrófago (célula madre hematopoyética). Es la única célula del tejido óseo de origen hematopoyético.
  5. El mecanismo de resorción osteoclástica es ácido-enzimático: la bomba de protones (H⁺/K⁺-ATPasa) acidifica el compartimento subosteoclástico, disuelve la hidroxiapatita, y las enzimas lisosomiales (colagenasas, catepsina K) digieren la matriz orgánica.
  6. La laguna de Howship es la cavidad excavada por el osteoclasto en la superficie ósea: es el equivalente óseo del condrocele del cartílago, pero es creada activamente por la célula, no es un artefacto.
  7. El 90% de la matriz orgánica ósea es colágeno tipo I organizado en fibrillas paralelas. La orientación de estas fibrillas varía entre láminas adyacentes, base de las propiedades mecánicas del hueso laminar.
  8. Los cristales de hidroxiapatita (Ca₁₀(PO₄)₆(OH)₂) se depositan dentro y entre las fibrillas de colágeno, en los espacios entre las moléculas de tropocolágeno: su orientación sigue la de las fibrillas y es la base de la anisotropía mecánica del hueso.

Errores frecuentes

Error: afirmar que el osteocito sintetiza matriz activamente. Corrección: el osteocito en reposo no sintetiza. Solo lo hace transitoriamente en ciertos contextos de remodelado perilacunar. Su función principal es sensorial y reguladora, no sintética.
Error: creer que el osteoblasto mineraliza el osteoide directamente. Corrección: el osteoblasto sintetiza el osteoide pero la mineralización ocurre de forma semi-autónoma mediante vesículas matriciales. Siempre existe una franja de osteoide no mineralizado entre los osteoblastos activos y el hueso mineralizado.
Error: confundir laguna de Howship con osteocele. Corrección: el osteocele es la laguna donde reside el osteocito, creada por la mineralización de la matriz a su alrededor. La laguna de Howship es la erosión activa que excava el osteoclasto en la superficie ósea. Son dos estructuras completamente distintas.
Error: afirmar que el osteoclasto tiene receptores para PTH. Corrección: el osteoclasto no tiene receptores para PTH: los tiene el osteoblasto, que responde a la PTH secretando factores que estimulan indirectamente al osteoclasto (RANKL).
Error: asumir que el hueso esponjoso es estructuralmente débil. Corrección: las trabéculas del hueso esponjoso se orientan siguiendo las líneas de fuerza principales: esta arquitectura optimiza la resistencia mecánica con el mínimo de material, como una estructura en celosía de ingeniería.
Error: confundir osteoide con hueso. Corrección: el osteoide es la matriz orgánica recién sintetizada, aún no mineralizada: no es hueso. Solo tras la mineralización con hidroxiapatita se convierte en matriz ósea propiamente dicha.

11.1. Concepto, funciones y propiedades del tejido óseo

El tejido óseo es la variedad más especializada del tejido conjuntivo modelado. Como todo tejido conjuntivo, está compuesto por células y matriz extracelular, pero lo que lo distingue de cualquier otra variedad conjuntiva es que su matriz está mineralizada. Contiene cristales de sales cálcicas, fundamentalmente hidroxiapatita que le confieren una dureza y rigidez extraordinarias.

A diferencia del cartílago, el tejido óseo es vascularizado. Una extensa red de vasos sanguíneos penetra en su interior a través de canales específicos, lo que permite un metabolismo activo y una capacidad de remodelado continuo que el cartílago no tiene.

Sus funciones son múltiples:

  1. Soporte mecánico y locomoción: el esqueleto óseo mantiene la forma del organismo y actúa como palancas rígidas sobre las que actúan los músculos.
  2. Protección: el cráneo protege el encéfalo, las vértebras la médula espinal, y la caja torácica los pulmones y el corazón.
  3. Hematopoyesis: las cavidades del hueso esponjoso contienen médula ósea hematopoyética, donde se producen todas las células sanguíneas.
  4. Reserva mineral: el hueso almacena el 99% del calcio corporal total y cantidades importantes de fósforo, magnesio y sodio. La movilización de estos iones según las necesidades metabólicas es una función regulada hormonalmente (PTH, calcitonina, vitamina D).
  5. Propiedades físicas: el tejido óseo es resistente a fuerzas de tracción y compresión, ligeramente elástico (gracias al componente orgánico), duro y rígido (gracias a la hidroxiapatita), y en continua renovación gracias a los procesos de modelación y remodelación estudiados en el tema 14.

11.2. Organización macroscópica del hueso

Macroscópicamente el tejido óseo se organiza en dos patrones estructurales presentes en proporciones variables en todos los huesos:

  1. El hueso compacto o cortical forma una masa ósea densa, casi sin cavidades, que constituye la corteza de todos los huesos. Proporciona la resistencia mecánica principal.
  2. El hueso esponjoso, trabecular o reticular está formado por trabéculas de hueso que se anastomosan tridimensionalmente dejando amplios espacios intercomunicados, ocupados por médula ósea. Las trabéculas se orientan siguiendo las líneas de fuerza principales, optimizando la resistencia con el mínimo material.

La distribución de ambos varía con el tipo de hueso:

  1. En los huesos largos la diáfisis está formada por una gruesa corteza de hueso compacto que rodea un canal medular central. Las epífisis presentan una fina cubierta de hueso compacto con abundante hueso esponjoso en su interior. La superficie articular está cubierta por cartílago hialino (sin periostio).
  2. En los huesos cortos (carpo, tarso) hay una fina banda periférica de compacto y una amplia zona central de esponjoso.
  3. En los huesos planos (bóveda craneal) se distinguen dos tablas de hueso compacto (externa e interna) separadas por una banda de hueso esponjoso llamada diploe.
Figura 11.1. Organización macroscópica del hueso: compacto y esponjoso
Estructura del hueso largo, corto y plano mostrando la distribución de hueso compacto y esponjoso, periostio, canal medular y diploe

11.3. Células del tejido óseo

El tejido óseo contiene cinco tipos celulares que representan estadios funcionales sucesivos de un linaje o, en el caso del osteoclasto, un linaje completamente diferente.

11.3.1. Células osteoprogenitoras

Son las células madre del linaje osteoblástico, derivadas de la célula mesenquimática indiferenciada. Morfológicamente se parecen al fibroblasto: son fusiformes, con finas prolongaciones citoplasmáticas, núcleo alargado de cromatina laxa y citoplasma ligeramente eosinófilo con escasos orgánulos.

Son células de baja actividad metabólica en condiciones normales. Se localizan en la cara interna del periostio (capa condrogénica), en el endostio y rodeando los canales de Havers. En el adulto permanecen quiescentes y solo se activan ante una fractura u otro estímulo de reparación, diferenciándose en osteoblastos.

11.3.2. Osteoblastos

El osteoblasto es la célula formadora de hueso. Cuando las células osteoprogenitoras se activan se redondean, proliferan y se diferencian en osteoblastos, que se disponen en una única capa con organización epitelioide (similar a un epitelio) sobre la superficie del hueso en formación. Se unen entre sí mediante prolongaciones conectadas por uniones de tipo nexo.

Al MO: morfología cúbica o prismática. Citoplasma intensamente basófilo (por la abundancia de RER). Núcleo de cromatina laxa con nucléolo prominente, situado en el polo más alejado de la superficie de depósito (polo apical alejado del hueso). Zona pálida supranuclear correspondiente al Golgi.

Al ME: RER extenso en pilas paralelas, Golgi supranuclear prominente. Presencia característica de vesículas matriciales: pequeñas vesículas rodeadas de membrana que contienen fosfatasa alcalina y son el primer sitio de nucleación de los cristales de hidroxiapatita. Los osteoblastos son fosfatasa alcalina positivos y PAS positivos.

Figura 11.2. Morfología del osteoblasto
Ultraestructura del osteoblasto mostrando el área secretora, el osteoide recién sintetizado y los orgánulos de síntesis
Para examen

Productos de secreción del osteoblasto:

  1. Colágeno tipo I: 90% de la matriz orgánica.
  2. Proteoglicanos: perlecán, decorina.
  3. Glicoproteínas de adhesión: osteocalcina, osteonectina, osteopontina, proteína siálica ósea. Estas proteínas median la unión del componente orgánico con la hidroxiapatita.
  4. Factores de crecimiento y citocinas: IL-1, IL-6, IL-11, que modulan tanto la formación como la resorción ósea.
  5. RANKL y OPG: reguladores de la diferenciación osteoclástica.

Los osteoblastos expresan en su superficie receptores para PTH y para vitamina D. La PTH estimula al osteoblasto, que además de sintetizar osteoide responde secretando RANKL, que a su vez estimula indirectamente la diferenciación y activación de los osteoclastos.

Nota

El osteoblasto controla indirectamente la resorción ósea de dos maneras:
(1) Secretando colagenasa que elimina el osteoide superficial que tapona el acceso del osteoclasto al hueso mineralizado, y
(2) secretando RANKL que activa la diferenciación osteoclástica.

El osteoblasto es tanto constructor como director de la destrucción controlada del hueso.

11.3.3. Osteocitos

El osteocito es el estadio final del linaje osteoblástico: un osteoblasto que ha quedado completamente rodeado por la matriz que él mismo ha sintetizado. Una vez atrapado, la matriz se mineraliza a su alrededor y el osteoblasto se convierte en osteocito.

Reside en una laguna llamada osteocele, desde donde emite largas prolongaciones citoplasmáticas que discurren por canales finos denominados conductillos calcóforos o canalículos. Estas prolongaciones contactan con las de osteocitos vecinos mediante uniones de tipo nexo, formando una red tridimensional interconectada que recorre todo el tejido óseo.

Al MO: morfología lenticular u ovoidea adaptada a la forma del osteocele. Núcleo central pequeño con cromatina más condensada que el osteoblasto. Citoplasma ligeramente eosinófilo y escaso.

Al ME: orgánulos reducidos respecto al osteoblasto: RER moderado, Golgi pequeño, mitocondrias. Las prolongaciones son largas y finas, sin organelas en su interior, y están íntimamente adosadas a las paredes del conductillo.

Tabla 11.2. Diferencias entre osteoblasto y osteocito
Parámetro Osteoblasto Osteocito
Localización Superficie ósea (capa epitelioide) Interior de la matriz mineralizada (osteocele)
Morfología MO Cúbica o prismática Lenticular u ovoidea
Citoplasma Intensamente basófilo (RER abundante) Ligeramente eosinófilo, escaso
Núcleo Grande, cromatina laxa, nucléolo prominente, polar Pequeño, cromatina más condensada, central
RER Muy abundante (pilas paralelas) Moderado o escaso
Golgi Prominente, supranuclear Pequeño
Vesículas matriciales Presentes (nucleación de hidroxiapatita) Ausentes
Función principal Síntesis de osteoide Mecanosensión y regulación del remodelado
Fosfatasa alcalina Positiva Negativa
Receptor PTH No
Esclerostina No produce Produce (regula formación ósea)
RANKL Produce (activa osteoclastos indirectamente) Produce (principal fuente en adulto)
Figura 11.3. Osteocito en osteocele con conductillos calcóforos
Osteocito rodeado de matriz ósea mineralizada mostrando el osteocele, los conductillos calcóforos y las prolongaciones citoplasmáticas
Idea clave

El osteocito es el mecanosensor principal del hueso. Es capaz de detectar las fuerzas mecánicas que deforman el tejido a través de sus prolongaciones y del flujo de líquido en los conductillos, y traduce esas señales mecánicas en respuestas biológicas.

Cuando el hueso está sometido a carga mecánica, el osteocito reduce la secreción de esclerostina (inhibidor de la vía Wnt/β-catenina que frena la actividad osteoblástica), con lo que la formación ósea aumenta.

Cuando el hueso no se carga (inmovilización, microgravedad), la esclerostina aumenta y la formación ósea cae.

El osteocito también produce RANKL, que activa los osteoclastos para reabsorber el hueso en condiciones de desuso.

Relevancia clínica

El anticuerpo monoclonal romosozumab (Evenity) bloquea la esclerostina y ha sido aprobado para el tratamiento de la osteoporosis posmenopáusica grave: al inhibir la esclerostina, activa la formación ósea osteoblástica. Es el primer tratamiento anabólico que actúa sobre la vía de señalización del osteocito.

11.3.4. Células de superficie ósea

Cuando un osteoblasto o un osteocito liberado de la matriz termina su actividad sintética sin necesidad de más hueso, se transforma en célula de superficie ósea. Son células aplanadas o fusiformes que tapizan todas las superficies óseas internas y externas que no están en actividad (ni en formación ni en resorción). Forman una capa continua sobre el endostio y el periostio profundo.

Son células quiescentes pero reversibles: ante un estímulo de reparación o remodelado pueden reactivarse y diferenciarse de nuevo en osteoblastos activos.

11.3.5. Osteoclastos

El osteoclasto es la célula de resorción ósea. A diferencia de todos los demás tipos celulares del tejido óseo, no deriva de la célula mesenquimática sino del sistema monocito-macrófago. Procede de precursores hematopoyéticos de la médula ósea que se diferencian en monocitos, pasan a la sangre y en el tejido óseo se fusionan para formar el osteoclasto multinucleado.

Es una célula gigante multinucleada de 50–150 µm de diámetro, con 5 a 50 núcleos según el grado de actividad. Es intensamente eosinófila por la alta densidad mitocondrial. Se sitúa en una cavidad excavada por él mismo en la superficie ósea: la laguna de Howship.

Es una célula polarizada funcionalmente:

  1. El polo alejado del hueso (polo apical) concentra los núcleos.
  2. El polo adyacente al hueso (polo basal) presenta el borde fruncido o plegado: una zona de profundos pliegues de la membrana plasmática que multiplica enormemente la superficie de contacto con la matriz a reabsorber. Rodeando el borde fruncido se encuentra la zona de sellado: una banda de membrana plasmática anclada herméticamente al hueso mediante integrinas (vitronectina-receptor) que aísla el compartimento subosteoclástico.

Al ME: un aparato de Golgi y un centríolo por cada núcleo. RER escaso. Mitocondrias muy abundantes. Abundantes lisosomas primarios y secundarios concentrados cerca del borde fruncido, cargados de enzimas: fosfatasas ácidas, catepsina K, colagenasas, hialuronidasas.

Figura 11.4. Osteoclasto al microscopio electrónico: borde fruncido y laguna de Howship
Ultraestructura del osteoclasto mostrando la multinucleación, el borde microvellositario fruncido labrando la laguna de Howship, los lisosomas y las mitocondrias
Mecanismo de resorción ósea

La bomba de protones (H⁺-ATPasa vacuolar) de la membrana del borde fruncido, asistida por la anhidrasa carbónica II, acidifica el compartimento subosteoclástico hasta un pH de ~4,5. Este medio ácido disuelve los cristales de hidroxiapatita (componente inorgánico).

Simultáneamente, los lisosomas liberan sus enzimas al compartimento, que digieren el colágeno y los proteoglicanos (componente orgánico). Los productos de digestión son endocitados y transcitosados hacia el polo apical, donde se liberan al espacio extracelular.

Nota

El osteoclasto no tiene receptores para PTH. La PTH actúa sobre los osteoblastos, que responden secretando RANKL.

El RANKL se une al receptor RANK en la superficie del osteoclasto y activa su diferenciación y actividad. La calcitonina sí actúa directamente sobre el osteoclasto (tiene receptores propios) y frena su actividad.

Relevancia clínica

El denosumab (Prolia) es un anticuerpo monoclonal anti-RANKL aprobado para la osteoporosis: al bloquear RANKL impide la diferenciación y activación de los osteoclastos, reduciendo la resorción ósea. La catepsina K es otra diana terapéutica: el odanacatib (en desarrollo) inhibe esta proteasa lisosomal del osteoclasto.

Figura 11.5. Células del tejido óseo: osteoblastos, osteocitos, células de superficie y osteoclasto
Diagrama conjunto de los cuatro tipos celulares del tejido óseo sobre la superficie de la matriz ósea
Tabla 11.1. Células del tejido óseo: comparativa
Célula Origen Función Rasgos MO Rasgos ME
Osteoprogenitora Mesenquimática Precursora del linaje osteoblástico Fusiforme, citoplasma pálido Orgánulos escasos
Osteoblasto Mesenquimática Síntesis de osteoide Cúbico, basófilo, núcleo polar RER extenso, Golgi prominente, vesículas matriciales
Osteocito Mesenquimática (vía osteoblasto) Mecanosensión, regulación del remodelado Lenticular en osteocele, pequeño Prolongaciones en conductillos, nexos
Célula de superficie Mesenquimática (vía osteoblasto) Quiescencia, reserva proliferativa Aplanada, fusiforme Orgánulos mínimos
Osteoclasto Hematopoyética (monocito-macrófago) Resorción ósea Gigante multinucleado, eosinófilo, laguna de Howship Borde fruncido, lisosomas abundantes, mitocondrias

11.4. Matriz ósea

La matriz ósea es sintetizada inicialmente por los osteoblastos en un forma no mineralizada denominada osteoide. Sobre el osteoide se depositan posteriormente las sales minerales que lo convierten en matriz ósea madura.

11.4.1. Componente orgánico: el osteoide

El osteoide representa el 35% en peso de la matriz madura. Está compuesto por:

  1. Colágeno tipo I (90%): organizado en fibrillas paralelas con su estriación periódica característica de 64–68 nm.
    • La orientación de las fibrillas varía entre láminas adyacentes, base de las propiedades mecánicas del hueso laminar.
    • Es el componente que aporta resistencia a la tracción y elasticidad.
  2. Proteoglicanos (pequeños): a diferencia del cartílago, los proteoglicanos óseos son pequeños (decorina, biglicano):
    • Su proteína core es corta y los glicosaminoglicanos son escasos y cortos.
    • Contienen condroitín sulfato y queratán sulfato.
    • La matriz ósea es PAS positiva y metacromática, pero de forma más débil que la cartilaginosa por la menor concentración de proteoglicanos.
  3. Glicoproteínas de adhesión: estas proteínas son las responsables de la unión entre el componente orgánico y el inorgánico.
    • Osteocalcina: marca la maduración osteoblástica y tiene afinidad por la hidroxiapatita.
    • Osteonectina: une colágeno con hidroxiapatita.
    • Osteopontina y proteína siálica ósea: median la adhesión celular a la matriz mineralizada.
Relación con otro tema

La composición molecular detallada del colágeno tipo I (organización jerárquica, estriación periódica, fibrilogénesis), los proteoglicanos pequeños y las glicoproteínas de adhesión de la matriz extracelular se desarrollan en el Tema 6 · Fibras y matriz extracelular.

11.4.2. Componente inorgánico: la hidroxiapatita

El componente inorgánico representa el 65% en peso de la matriz madura y es el responsable de la dureza y rigidez del hueso.

El componente principal son los cristales de hidroxiapatita [Ca₁₀(PO₄)₆(OH)₂], de morfología de bastón o paralelepípedo con dimensiones de ~60 × 25 × 3 nm. Se depositan dentro y entre las fibrillas de colágeno, específicamente en los espacios de brecha entre moléculas de tropocolágeno adyacentes, siguiendo la orientación de las fibrillas. Esta disposición ordenada es la base de la anisotropía mecánica del hueso.

Además de la hidroxiapatita, la matriz inorgánica contiene carbonatos cálcicos y pequeñas cantidades de iones sodio, magnesio y flúor.

El flúor merece mención especial. Este elemento se incorpora a la hidroxiapatita sustituyendo los grupos OH⁻ para formar fluorapatita, más resistente a la disolución ácida. Es la base de la acción preventiva del flúor en la caries dental y su efecto beneficioso sobre la densidad ósea.

Dr. Vicente Molina Nácher
Autor y revisión médica

Dr. Vicente Molina

Licenciado en Medicina
Especialista en Angiología y Cirugía Vascular

Editor y revisor de contenidos en Apuntes de Medicina.

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