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TEMA 9

Los agentes vivos como causa de enfermedad

Dificultad: Alta
Lectura: 18~22 min
Estudio: 1,5~1,8 horas
Autor y revisión médica: Dr. Vicente Molina

·

Actualizado: 14 de julio de 2026

Resumen

Los agentes vivos producen enfermedad mediante un proceso de agresión que incluye transmisión desde un reservorio, adhesión a las células del huésped, invasión tisular y producción de toxinas.

El organismo agredido responde con barreras físicas, mecanismos inespecíficos (fagocitosis, complemento, interferones) y respuesta inmune específica.

Los microorganismos desarrollan mecanismos de evasión (evitación, disimulación, diversión, interferencia) que condicionan el éxito o fracaso de la infección.

Las manifestaciones pueden ser agudas (desde el síndrome infeccioso común hasta la sepsis y el shock séptico con fallo multiorgánico), crónicas o subclínicas.

Ideas clave

  1. La infección es el resultado de la interacción entre el microorganismo agresor y el huésped; la enfermedad infecciosa ocurre solo cuando los mecanismos de agresión superan los de defensa. Un mismo microorganismo puede producir infección sin enfermedad (portador) o enfermedad franca según el estado del huésped.
  2. La cadena epidemiológica es el proceso completo desde el reservorio hasta la enfermedad: reservorio → mecanismo de transmisión → puerta de entrada → adhesión → invasión.
  3. Las exotoxinas (gram positivos) son proteínas de alta potencia tóxica y acción específica con capacidad inmunogénica; las endotoxinas (gram negativos) son lipopolisacáridos de la pared bacteriana con acción común proinflamatoria (liberan IL-1, IL-6 y TNF-α).
  4. Los mecanismos de defensa del huésped se organizan en tres líneas: barreras físicas (piel, mucosas, pH gástrico, flora bacteriana), mecanismos inespecíficos (lisozima, complemento, interferones, fagocitosis, células NK) y respuesta inmune específica (linfocitos T y B).
  5. El síndrome infeccioso agudo grave evoluciona por la liberación masiva de citoquinas (IL-1, IL-6, TNF-α): fiebre intensa, leucocitosis, reactantes de fase aguda, posible bacteriemia y, si progresa, sepsis → shock séptico → fallo multiorgánico.
  6. La fórmula leucocitaria orienta el tipo de infección: neutrofilia en infecciones bacterianas, linfocitosis en víricas, eosinofilia en parasitarias.
  7. La infección crónica se establece cuando el microorganismo persiste frente a una respuesta inmune insuficiente para eliminarlo: el síndrome febril se atenúa, pero persiste el mal estado general, la anemia inflamatoria crónica y la hipergammaglobulinemia.

Errores frecuentes

  1. Error: confundir infección con enfermedad infecciosa. Corrección: la infección es el contacto y la interacción entre el agente vivo y el huésped; la enfermedad infecciosa es la consecuencia clínica cuando los mecanismos de agresión superan los de defensa.
  2. Error: confundir exotoxina con endotoxina. Corrección: las exotoxinas son proteínas secretadas por gram positivos, de alta potencia y acción específica; las endotoxinas son lipopolisacáridos de la pared de gram negativos, de acción común proinflamatoria y liberadas al morir la bacteria.
  3. Error: creer que la bacteriemia siempre produce shock séptico. Corrección: la bacteriemia (paso de bacterias a la sangre) puede ser transitoria y asintomática; el shock séptico requiere insuficiencia circulatoria periférica con hipotensión e hipoxia tisular.
  4. Error: interpretar la eosinofilia como marcador de infección bacteriana. Corrección: la eosinofilia es la respuesta leucocitaria característica de las infecciones parasitarias, no bacterianas ni víricas.
  5. Error: pensar que la anemia de la infección crónica es por déficit de hierro. Corrección: es una anemia inflamatoria: el hierro sérico está bajo, pero los depósitos están aumentados y son inaccesibles para la eritropoyesis. No responde a suplementos de hierro.
El término 'huésped'

A lo largo de este tema (y en otras asignaturas) se utiliza el término huésped para referirse al organismo humano que interactúa con el agente vivo, siguiendo la convención de la literatura médica española y los textos de referencia.

Conviene saber, no obstante, que este uso es técnicamente incorrecto: en español, huésped designa al visitante o al acogido, no al que acoge. El término correcto sería hospedador. Se trata de una mala traducción del inglés (host) que se ha consolidado por uso y que el estudiante encontrará de forma prácticamente universal en múltiples exámenes, libros y literatura MIR.

9.1. Tipos de relación entre los agentes vivos y el ser humano

Los seres vivos pueden relacionarse con el ser humano de tres formas fundamentalmente distintas.

  1. Comensalismo: solo una de las partes se beneficia de la relación, habitualmente el microorganismo. La flora bacteriana de la piel y mucosas externas es el ejemplo más representativo.
  2. Simbiosis: ambas partes se benefician. La flora bacteriana intestinal proporciona vitamina K al huésped a cambio de un nicho ecológico con nutrientes y temperatura estables.
  3. Parasitismo: el agente vivo causa enfermedad en el ser humano. Este término engloba a todos los agentes biológicos agresores: virus, bacterias, hongos, protozoos, helmintos y artrópodos.
Definición

Patogenicidad (concepto cualitativo): capacidad de un microorganismo para producir enfermedad.
Virulencia (concepto cuantitativo): el grado de agresividad.
Patógeno primario: producen enfermedad en pacientes sanos.
Patógeno oportunista: actúa cuando el sistema inmunológico está comprometido.

Definición

Infección: conjunto de hechos y circunstancias que derivan de la lucha entre el huésped y el agente vivo tras el contacto. La infección puede producir enfermedad infecciosa o, si el organismo agredido controla la situación, solo colonización (sin manifestaciones clínicas pero con presencia del microorganismo).

Error frecuente

Infección y enfermedad infecciosa no son sinónimos. La infección es el proceso de interacción; la enfermedad infecciosa es la consecuencia clínica cuando los mecanismos de agresión superan los de defensa. Un portador tiene infección sin enfermedad.

9.2. Mecanismos de agresión del microorganismo

La agresión del agente vivo sigue una secuencia lógica que puede describirse como la cadena epidemiológica.

Figura 9.1. Cadena epidemiológica y etapas de la agresión del microorganismo
Control de calidad proteico en el RE Diagrama de bifurcación del control de calidad del retículo endoplásmico y degradación ERAD. La vía secretora intracelular Diagrama de flujo vertical de la vía secretora intracelular desde el retículo endoplásmico rugoso hasta la red trans-Golgi, con tres destinos finales: lisosoma, membrana plasmática y gránulos de secreción. Teoría endosimbiótica: argumentos Diagrama de los principales argumentos que apoyan el origen endosimbiótico de las mitocondrias. Ribosoma eucariota: subunidades y sitios funcionales Esquema de ribosoma eucariota con subunidad grande 60S, subunidad pequeña 40S, ARNm y sitios E, P y A. Cadena epidemiológica y etapas de la agresión del microorganismo Diagrama lineal secuencial que muestra las fases desde el reservorio hasta la enfermedad: reservorio, mecanismo de transmisión, puerta de entrada, adhesión, invasión, propagación y toxinas. Cadena epidemiológica Etapas de agresión en el huésped Reservorio humano · animal inanimado Transmisión directa · vectores agua · alimentos Puerta de entrada piel · mucosas Adhesión fimbrias · ácidos grasos · receptores Invasión hialuronidasa invasinas Propag. linfática hemática Producción de toxinas exotoxinas (gram+) · endotoxinas (gram−) Histotropismo: afinidad química del microorganismo por determinados tejidos y localización en lesiones previas Resultado del enfrentamiento agresión-defensa Eliminación del agente Colonización / portador Enfermedad infecciosa
Definición

Cadena epidemiológica: proceso completo mediante el cual un agente vivo, desde su reservorio, alcanza al paciente a través de un mecanismo de transmisión y una puerta de entrada, produciendo infección.

El reservorio puede ser un objeto inanimado, una planta, un artrópodo, un vertebrado o el propio ser humano (portador).

El mecanismo de transmisión puede ser:

  • Directo: contacto, gotas respiratorias.
  • Indirecto: vectores, fómites, agua, alimentos…

La puerta de entrada es el punto por el que el agente penetra en el organismo:

  • Piel (si está íntegra, solo la atraviesan agentes inoculados por vectores).
  • Mucosas: respiratoria, digestiva, urológica o genital.

Una vez en el huésped, la agresión sigue varias etapas:

  1. Adhesión: el microorganismo debe fijarse al tejido para no ser arrastrado por los mecanismos de limpieza. Utiliza estructuras específicas (las fimbrias de los gram negativos se adhieren al glicocálix de las células mucosas, algunos ácidos grasos bacterianos se unen a lípidos de las mucosas, y algunos virus utilizan receptores celulares específicos. Por ejemplo, el VIH se une al receptor CD4 de los linfocitos T helper).
  2. Invasión: el microorganismo atraviesa las barreras epiteliales y penetra en los tejidos. Algunas bacterias producen enzimas que facilitan la invasión (hialuronidasa, que degrada la matriz extracelular; invasinas de algunas Yersinias).
  3. Crecimiento, propagación y histotropismo: una vez en el tejido, el microorganismo se multiplica y se propaga. La diseminación puede ser:
    1. Local: por tejido celular subcutáneo.
    2. Linfática: con adenopatías regionales.
    3. Sanguínea: bacteriemia.
    4. Neural.
    5. Serosa.
    6. Por conductos naturales.

El histotropismo es la afinidad del microorganismo por determinados tejidos, condicionado por características físico-químicas y por lesiones previas que facilitan la fijación.

Muchos agentes producen toxinas que amplifican el daño tisular. Se clasifican en exotoxinas y endotoxinas.

Tabla 9.1. Exotoxinas vs. endotoxinas
CaracterísticaExotoxinasEndotoxinas
ProcedenciaGram positivos (principalmente)Gram negativos
EstructuraProteínas secretadas activamenteLipopolisacáridos (LPS) de la pared bacteriana
LiberaciónDurante el crecimiento bacterianoAl morir la bacteria (lisis)
Potencia tóxicaMuy alta, acción específicaMenor, acción común proinflamatoria
InmunogenicidadAlta: sensibilización inmune, producción de antitoxinasModerada
MecanismoCitolítica (estreptolisinas), catalítica (estafilococos), activación de segundos mensajeros (cólera → AMPc)Liberación de IL-1, IL-6 y TNF-α → inflamación sistémica
Nota

En algunos casos el microorganismo permanece adherido sin invadir el tejido, pero produce toxinas que causan la enfermedad a distancia. El Vibrio cholerae no invade el epitelio intestinal: activa el AMPc de las células epiteliales, lo que desencadena una secreción masiva de agua y electrolitos produciendo la diarrea coleriforme.

9.3. Mecanismos de defensa del huésped

El huésped dispone de tres líneas de defensa organizadas de forma secuencial.

  1. Primera línea: barreras físicas y químicas:
    • La integridad de la piel y las mucosas es suficiente para impedir la entrada de la mayoría de microorganismos.
    • Otros factores complementan esta barrera: el pH ácido del estómago elimina la mayoría de los agentes ingeridos, la motilidad intestinal impide la colonización por arrastre mecánico y la flora bacteriana intestinal compite por el nicho ecológico frenando la proliferación de agentes patógenos.
    • El aparato respiratorio dispone de mecanismos defensivos propios: tos, estornudos, movimiento ciliar y moco que atrapa partículas y las arrastra hacia la faringe.
  2. Segunda línea: mecanismos inespecíficos. Incluyen:
    • Mecanismos humorales:
      • Lisozima: presente en lágrimas y saliva, degrada la pared bacteriana.
      • Lactoferrina: liberada por los polimorfonucleares, quela el hierro necesario para el crecimiento bacteriano.
      • Interferones: actúan frente a la agresión vírica inhibiendo la replicación viral en células adyacentes.
      • Sistema del complemento: activa la inflamación y produce lisis bacteriana directa por el complejo de ataque de membrana.
    • Mecanismos inespecíficos celulares:
      • Fagocitosis por macrófagos y neutrófilos: ingieren y destruyen microorganismos mediante enzimas lisosomales y radicales libres.
      • Polimorfonucleares: primera respuesta celular a la infección bacteriana.
      • Células NK (Natural Killer): destruyen células infectadas por virus sin necesitar reconocimiento específico previo.
  3. Tercera línea: respuesta inmune específica
    • Los linfocitos T (helpers y citotóxicos) median la respuesta celular específica.
    • Los linfocitos B median la respuesta humoral produciendo anticuerpos.
    • Ambos sistemas cooperan y se complementan con los mecanismos inespecíficos: el complemento potencia la acción de los anticuerpos (opsonización), y los anticuerpos mejoran el reconocimiento antigénico por los macrófagos mediante la unión de su fracción Fc a receptores específicos de membrana.
Figura 9.3. Las tres líneas de defensa del huésped
Control de calidad proteico en el RE Diagrama de bifurcación del control de calidad del retículo endoplásmico y degradación ERAD. La vía secretora intracelular Diagrama de flujo vertical de la vía secretora intracelular desde el retículo endoplásmico rugoso hasta la red trans-Golgi, con tres destinos finales: lisosoma, membrana plasmática y gránulos de secreción. Teoría endosimbiótica: argumentos Diagrama de los principales argumentos que apoyan el origen endosimbiótico de las mitocondrias. Ribosoma eucariota: subunidades y sitios funcionales Esquema de ribosoma eucariota con subunidad grande 60S, subunidad pequeña 40S, ARNm y sitios E, P y A. Cadena epidemiológica y etapas de la agresión del microorganismo Diagrama lineal secuencial que muestra las fases desde el reservorio hasta la enfermedad: reservorio, mecanismo de transmisión, puerta de entrada, adhesión, invasión, propagación y toxinas. Las tres líneas de defensa del huésped frente a la infección Diagrama de tres columnas paralelas que representan las tres líneas de defensa: barreras físicas y químicas, mecanismos inespecíficos y respuesta inmune específica, con los elementos principales de cada una. si falla si falla 1ª línea Barreras físicas y químicas Piel íntegra pH ácido gástrico Motilidad intestinal Flora bacteriana intestinal Moco y cilios respiratorios Tos y estornudos Inespecífica · siempre activa 2ª línea Mecanismos inespecíficos Humorales Lisozima Lactoferrina Interferones Complemento Celulares Macrófagos (fagocitosis) Neutrófilos Células NK Rápida · no específica 3ª línea Respuesta inmune específica Celular Linfocitos T helpers Linfocitos T citotóxicos Humoral Linfocitos B Anticuerpos específicos Memoria inmunológica Lenta · específica · con memoria Las tres líneas actúan de forma coordinada; el fallo de cualquiera favorece la infección
Relación con otro tema

Los mecanismos moleculares de la respuesta inmune adaptativa, incluyendo la presentación de antígenos, la activación de linfocitos T y B, las subpoblaciones linfocitarias, los tipos de anticuerpos y la memoria inmunológica, se desarrollan en detalle en Microbiología e Inmunología (→ Microbiología e inmunología, 34472).

9.4. Mecanismos de evasión del microorganismo

Los microorganismos han desarrollado estrategias para eludir los mecanismos defensivos del huésped, lo que explica la persistencia de algunas infecciones y los cambios en su expresión clínica a lo largo del tiempo.

9.4.1. Evasión de las barreras físicas y de la fagocitosis

Los microorganismos han desarrollado estrategias para eludir los mecanismos defensivos del huésped, lo que explica la persistencia de algunas infecciones y los cambios en su expresión clínica a lo largo del tiempo.

9.4.2. Variación antigénica

Mutaciones en los antígenos de superficie permiten al microorganismo escapar de los anticuerpos ya generados. El ejemplo más conocido es el virus de la gripe, que modifica sus antígenos de superficie (hemaglutinina y neuraminidasa) cada temporada, obligando a reformular la vacuna anualmente. El Trypanosoma brucei presenta variación antigénica de sus glucoproteínas de superficie de forma programada durante la infección.

9.4.3. Mimetismo molecular

Algunos microorganismos expresan moléculas estructuralmente similares a componentes propios del huésped, lo que dificulta su reconocimiento como extraños y puede inducir reacciones autoinmunes. En la enfermedad reumática, los anticuerpos generados contra la proteína M del estreptococo del grupo A reaccionan de forma cruzada con proteínas del miocardio. En la enfermedad de Chagas, las lesiones cardíacas tardías son autoinmunes, no producidas directamente por el parásito.

9.4.4. Inhibición o destrucción de la respuesta inmune

Algunos microorganismos interfieren activamente con los mecanismos inmunes del huésped en lugar de simplemente evadirlos. El VIH infecta y destruye los linfocitos T CD4⁺, que son las células coordinadoras de toda la respuesta inmune adaptativa: sin ellos no puede activarse ni la respuesta celular ni la humoral. Otros microorganismos producen proteasas que degradan inmunoglobulinas (IgA secretora) o inhibidores del complemento.

9.4.5. Supervivencia intracelular

Algunos patógenos sobreviven dentro de los macrófagos que deberían destruirlos, eludiendo así la respuesta humoral (los anticuerpos no acceden al interior celular). El Mycobacterium tuberculosis inhibe la fusión fagosoma-lisosoma; Listeria monocytogenes escapa al citoplasma antes de que el lisosoma actúe; el Toxoplasma gondii modifica la membrana del fagosoma para impedir su acidificación.

Para examen

Los cinco mecanismos de evasión que conviene conocer son:
(1) formación de cápsula (anti-fagocitosis).
(2) variación antigénica (escape a anticuerpos).
(3) mimetismo molecular (autoinmunidad cruzada).
(4) destrucción del sistema inmune (VIH → CD4).
(5) supervivencia intracelular (M. tuberculosis, Listeria).

Relación con otro tema

Los mecanismos moleculares detallados de cada estrategia de evasión, incluyendo las proteínas específicas implicadas y su relación con la patogenia de cada microorganismo, se desarrollan en Microbiología e Inmunología (→ Microbiología e inmunología).

9.5. Patología general de las enfermedades infecciosas

Los mecanismos de lesión en las enfermedades infecciosas son variados:

  1. Destrucción celular directa por necrosis o apoptosis.
  2. Respuesta inflamatoria: el propio mecanismo defensivo produce daño tisular colateral.
  3. Alteraciones inmunológicas: incluyen shock anafiláctico (en infecciones parasitarias), lesiones por complejos inmunes depositados en territorios vasculares, y autoinmunidad (como en la enfermedad de Chagas, donde las lesiones cardíacas tardías son autoinmunes, no directas del parásito).
  4. Lesiones mecánicas-isquémicas por estructuras ocupantes de espacio como abscesos.
  5. Inducción de neoplasias por virus oncogénicos (VPH en cáncer de cérvix, VEB en linfoma de Burkitt, VHB/VHC en carcinoma hepatocelular).
  6. Inducción de amiloidosis en infecciones crónicas de larga evolución.
Relación con otro tema

La respuesta inflamatoria como mecanismo de lesión tisular, incluyendo los tipos de inflamación aguda y crónica, granulomas y exudados, se desarrolla en Anatomía Patológica General (→ Anatomía patológica general, 34467).

9.6. Manifestaciones de la enfermedad infecciosa

9.6.1. Forma aguda: síndrome infeccioso común

El síndrome infeccioso agudo sigue la patocronia general descrita en el .

Relación con otro tema

Las fases de la patocronia general y sus variantes evolutivas se desarrollan en el Tema 1 de esta asignatura.

El período de estado se caracteriza por fiebre y cortejo febril (taquicardia, sed, sensación de frío), mal estado general por acción de las citoquinas (IL-1, IL-6 y TNF-α), alteración de la fórmula leucocitaria y aparición de reactantes de fase aguda.

Para examen

La fórmula leucocitaria orienta el tipo de infección:
(1) neutrofilia en infecciones bacterianas,
(2) linfocitosis en víricas,
(3) eosinofilia en parasitarias.

Los reactantes de fase aguda (como la proteína C reactiva -PCR) son proteínas sintetizadas por el hígado en respuesta a la inflamación sistémica.

La enfermedad infecciosa aguda evoluciona en dos tiempos:

  1. Primero aparecen la invasión y los síntomas generales (fiebre, mal estado general).
  2. Después se establecen los síntomas focales específicos del tejido donde se ha fijado el agente.

9.6.2. Forma aguda grave: síndrome de respuesta inflamatoria sistémica y sepsis

Cuando la respuesta inflamatoria se generaliza y amplifica, las citoquinas liberadas (IL-1, IL-6, TNF-α) producen efectos sistémicos que superan el beneficio defensivo:

  • La fiebre es de mayor intensidad y más mantenida por la acción prolongada de la IL-1.
  • Las alteraciones leucocitarias y el deterioro del estado general son más marcados.
  • Aparece bacteriemia en aproximadamente la mitad de los casos, detectable en hemocultivos durante los picos febriles.
  • Si la situación no se controla, progresa a sepsis y puede evolucionar a shock séptico.
Figura 9.2. Progresión del síndrome infeccioso al shock séptico
Progresión del síndrome infeccioso al shock séptico Diagrama de flujo vertical con gradiente de gravedad creciente que muestra la progresión desde la infección hasta el fallo multiorgánico, con el papel de las citoquinas IL-1, IL-6 y TNF-alfa como eje vertebrador. ↑ gravedad Infección Agente vivo supera las barreras · comienza la respuesta defensiva Síndrome infeccioso agudo Fiebre · mal estado general · neutrofilia/linfocitosis/eosinofilia ↑ PCR · síntomas focales del tejido afectado Citoquinas IL-1 fiebre · anorexia IL-6 alt. vasculares · PCR TNF-α caquexia · apoptosis vasodilatación ↑ con la gravedad Sepsis Fiebre alta · bacteriemia en ~50% · PA mantenida todavía Shock séptico ↓↓ PA · hipoxia tisular · vasodilatación periférica masiva Fallo multiorgánico SDRA · IRA · IH · CID · mortalidad >40%
Definición

Sshock séptico: insuficiencia circulatoria periférica producida por la caída de la presión arterial en el contexto de una infección grave. La vasodilatación periférica masiva mediada por citoquinas produce hipotensión e hipoxia tisular. En las fases iniciales es reversible con tratamiento adecuado; si progresa, conduce a fallo multiorgánico irreversible.

Relevancia clínica

El fallo multiorgánico del shock séptico incluye:
(1) distress respiratorio agudo (SDRA) con insuficiencia respiratoria,
(2) insuficiencia renal aguda (oliguria, aumento de creatinina y urea),
(3) insuficiencia hepática aguda (ictericia, elevación de transaminasas) y
(4) coagulación intravascular diseminada (CID).

La mortalidad del shock séptico con fallo multiorgánico supera el 40% incluso con tratamiento intensivo.

9.6.3. Forma crónica

La infección crónica se establece cuando el microorganismo persiste de forma activa frente a una respuesta inmune insuficiente para eliminarlo totalmente. El agente mantiene un grado moderado de agresividad y el huésped no logra erradicarlo pero tampoco sucumbe a él.

  • El síndrome febril se atenúa o desaparece (menor producción de citoquinas).
  • Persisten el mal estado general y el adelgazamiento, propios de la fase de resistencia del síndrome general de adaptación.
  • La fórmula leucocitaria muestra linfocitosis y la VSG está elevada.
  • Aparece hipergammaglobulinemia y anemia inflamatoria crónica.
Error frecuente

La anemia de la infección crónica es una anemia inflamatoria: el hierro sérico está bajo, pero los depósitos están aumentados y bloqueados (el hierro queda secuestrado en los macrófagos como mecanismo defensivo que priva al microorganismo del hierro necesario para su crecimiento). No responde a suplementos de hierro: requiere tratar la infección subyacente.

9.6.4. Forma subclínica

Aparece desde el inicio o tras un período agudo que no se resuelve completamente. Las manifestaciones clínicas han desaparecido pero el microorganismo sigue presente. El portador puede transmitir la infección sin saberlo.

Tabla 9.2. Formas de presentación de la enfermedad infecciosa
Parámetro Aguda común Aguda grave / sepsis Crónica Subclínica
Fiebre Presente, moderada Alta e intensa (↑↑ IL-1) Leve o ausente Ausente
Estado general Afectado durante el acmé Muy deteriorado Deterioro mantenido, adelgazamiento Conservado
Citoquinas Elevadas localmente Muy elevadas, sistémicas Bajas o indetectables Mínimas
Fórmula leucocitaria Neutrofilia / linfocitosis / eosinofilia según agente Neutrofilia intensa, posible leucopenia en casos graves Linfocitosis, ↑ VSG, ↑ inmunoglobulinas Normal o mínimamente alterada
PCR / reactantes Elevados Muy elevados Moderadamente elevados Normales
Bacteriemia Rara ~50% de los casos Ausente Ausente
Presión arterial Normal Mantenida en sepsis; ↓↓ en shock séptico Normal Normal
Anemia Ausente o leve Posible por CID o hemólisis Anemia inflamatoria crónica (↓ Fe sérico, ↑ depósitos) Ausente
Microorganismo Eliminado en la resolución Activo, diseminado Persiste frente a respuesta inmune insuficiente Presente sin manifestaciones (portador)
Pronóstico Bueno con tratamiento Grave; mortalidad >40% con FMO Variable; riesgo de complicaciones tardías Favorable; riesgo de transmisión
Dr. Vicente Molina Nácher
Autor y revisión médica

Dr. Vicente Molina

Licenciado en Medicina
Especialista en Angiología y Cirugía Vascular

Editor y revisor de contenidos en Apuntes de Medicina.

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