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TEMA 17

Valvulopatías

Dificultad: Alta
Lectura: 20~22 min
Estudio: 1,5~2 horas
Autor y revisión médica: Dr. Vicente Molina

·

Actualizado: 22 de septiembre de 2026

Resumen

Las valvulopatías son lesiones de las válvulas cardíacas que producen estenosis, insuficiencia o ambas.

Su estudio sigue una metódica sistemática:

  • Alteraciones anterógradas (por delante de la válvula).
  • Retrógradas (por detrás).
  • In situ (soplos y signos en la propia válvula).

La estenosis mitral es la valvulopatía retrógrada por excelencia. Se congestiona el circuito pulmonar y dilata la aurícula izquierda, favoreciendo la fibrilación auricular y el tromboembolismo.

La estenosis aórtica impone una sobrecarga de presión al ventrículo izquierdo con hipertrofia concéntrica y la tríada clínica de síncope, ángor e insuficiencia cardíaca.

Las insuficiencias producen sobrecarga de volumen con dilatación de las cavidades afectadas.

Cada valvulopatía tiene un soplo característico por su momento en el ciclo cardíaco, su timbre y su irradiación.

Ideas clave

  1. La estenosis obstruye el paso anterógrado de sangre: genera sobrecarga de presión en la cavidad inmediatamente proximal. La insuficiencia permite el reflujo retrógrado: genera sobrecarga de volumen en la cavidad que recibe ese reflujo.
  2. La estenosis mitral es la única valvulopatía izquierda que no sobrecarga el ventrículo izquierdo, sino que lo infrallena: la precarga cae y el gasto cardíaco desciende.
  3. La dilatación de la aurícula izquierda en la estenosis mitral predispone a fibrilación auricular y a tromboembolismo sistémico: dos complicaciones que pueden ser la primera manifestación de la enfermedad.
  4. La estenosis aórtica avanzada puede manifestarse con angina de esfuerzo, síncope de esfuerzo y síntomas de insuficiencia cardíaca. Todos ellos reflejan el fracaso progresivo de los mecanismos compensadores.
  5. La insuficiencia aórtica produce el pulso celer o saltón y la danza carotídea por el gran aumento de la presión diferencial.
  6. El soplo de la estenosis mitral es diastólico y puede presentar refuerzo presistólico si se conserva el ritmo sinusal; el de la insuficiencia mitral es pansistólico irradiado a la axila; el de la estenosis aórtica es mesosistólico romboidal irradiado al cuello; el de la insuficiencia aórtica es diastólico en decrescendo.

Errores frecuentes

  1. Error: Creer que la estenosis mitral sobrecarga el ventrículo izquierdo. Corrección: La estenosis mitral infrallena el ventrículo izquierdo porque la aurícula no puede vaciarse correctamente. El ventrículo izquierdo recibe menos sangre, no más.
  2. Error: Confundir el soplo de la insuficiencia aórtica con un soplo sistólico. Corrección: La insuficiencia aórtica produce un soplo diastólico en decrescendo, porque el reflujo ocurre durante la diástole, cuando la válvula aórtica debería estar cerrada.
  3. Error: Pensar que todas las valvulopatías derechas producen congestión pulmonar. Corrección: Las valvulopatías derechas producen congestión venosa sistémica (ingurgitación yugular, hepatomegalia, edemas), no pulmonar. La congestión pulmonar es característica de las valvulopatías izquierdas.
  4. Error: Atribuir el pulso alternante a la insuficiencia aórtica. Corrección: El pulso alternante es signo de IC izquierda avanzada. La insuficiencia aórtica produce pulso celer o saltón por aumento de la presión diferencial.

17.1. La metodología de estudio de las valvulopatías

Las valvulopatías se estudian aplicando un esquema sistemático que tiene en cuenta la naturaleza física del sistema circulatorio. Para cualquier válvula afectada, se analizan tres tipos de consecuencias:

  1. Alteraciones anterógradas: se producen por delante de la válvula, es decir, en el territorio que debería recibir la sangre que no pasa correctamente.
  2. Alteraciones retrógradas: se producen por detrás, en el territorio donde la sangre se acumula o refluye.
  3. Alteraciones in situ: se detectan en la propia válvula mediante la auscultación y la palpación, fundamentalmente los soplos y los frémitos.
Idea clave

Anterógrado significa "por delante de la válvula en el sentido del flujo": es el territorio que queda mal perfundido.
Retrógrado significa "por detrás": es el territorio que se congestiona o sobrecarga.
In situ es lo que se detecta en la propia válvula.

A estas tres categorías se añaden los mecanismos de adaptación de las cavidades cardíacas.

  • Las sobrecargas de presión favorecen principalmente la hipertrofia.
  • Las sobrecargas de volumen favorecen la dilatación acompañada de hipertrofia excéntrica.
  • Cuando estos mecanismos compensadores fracasan aparecen el aumento de las presiones de llenado, la congestión y la insuficiencia cardíaca.
Tabla 17.1. Sobrecarga de presión y sobrecarga de volumen
Característica Sobrecarga de presión Sobrecarga de volumen
Problema inicial La cavidad debe generar una presión mayor para vencer una resistencia al flujo La cavidad recibe o moviliza un volumen de sangre excesivo en cada ciclo
Ejemplo típico Estenosis aórtica Insuficiencia mitral e insuficiencia aórtica
Adaptación inicial Hipertrofia concéntrica Dilatación + hipertrofia excéntrica
Objetivo de la compensación Generar más presión manteniendo inicialmente el gasto cardíaco Movilizar un mayor volumen manteniendo inicialmente el volumen sistólico efectivo
Consecuencia de la compensación mantenida Ventrículo más grueso y menos distensible Dilatación progresiva de la cavidad
Fracaso de la compensación ↑ Presiones de llenado
Congestión
Deterioro de la función ventricular
Dilatación excesiva
Deterioro de la contractilidad
↑ Presiones de llenado y congestión
Esquema mental Presión → hipertrofia concéntrica → rigidez Volumen → dilatación + hipertrofia excéntrica

17.2. Etiología general de las valvulopatías

Las causas más frecuentes de lesión valvular son cuatro:

  1. La fiebre reumática, relacionada con infecciones por Streptococcus pyogenes. Es históricamente la causa más importante de estenosis mitral y tricuspídea, aunque su incidencia ha disminuido notablemente en los países desarrollados.
  2. La endocarditis infecciosa produce vegetaciones sobre las valvas que pueden destruirlas y generar insuficiencia valvular aguda.
  3. La degeneración del aparato mitral, incluido el prolapso por degeneración mixomatosa, constituye una causa frecuente de insuficiencia mitral primaria en los países desarrollados.
  4. La calcificación degenerativa es la causa más frecuente de estenosis aórtica en mayores de 65 años.

A estas causas se añaden:

  1. Malformaciones congénitas (como la válvula aórtica bicúspide).
  2. La isquemia miocárdica puede alterar la función del aparato subvalvular mitral; además, la rotura de un músculo papilar tras un infarto puede causar una insuficiencia mitral aguda grave.

17.3. Tipos de lesión valvular

Existen dos tipos básicos de lesión valvular:

  1. Estenosis: disminución del orificio valvular. La sangre tiene dificultad para pasar a través de la válvula.
  2. Insuficiencia: la válvula no se cierra completamente y la sangre vuelve hacia atrás (hay un flujo retrógrado).

 Ambas lesiones pueden coexistir en la misma válvula, denominándose entonces lesión mixta.

Definición

Estenosis valvular: estrechamiento del orificio valvular que dificulta el paso anterógrado de sangre. Genera sobrecarga de presión en la cavidad proximal a la válvula.

Definición

Insuficiencia valvular: incapacidad de la válvula para cerrarse completamente, lo que permite el reflujo retrógrado de sangre. Genera sobrecarga de volumen en la cavidad que recibe ese reflujo.

La estenosis de una válvula sigmoidea (aórtica o pulmonar) dificulta el vaciamiento del ventrículo correspondiente, generando sobrecarga de presión ventricular e hipertrofia compensadora. La estenosis de una válvula auriculoventricular (mitral o tricúspide) dificulta el vaciamiento de la aurícula correspondiente, generando dilatación auricular y remanso de sangre en el territorio venoso proximal.

La insuficiencia de una válvula sigmoidea produce reflujo hacia el ventrículo durante la diástole, con sobrecarga de volumen ventricular y dilatación. La insuficiencia de una válvula auriculoventricular produce reflujo hacia la aurícula durante la sístole, con sobrecarga de volumen auricular y ventricular.

Figura 17.1. Estenosis frente a insuficiencia valvular
ESTENOSIS Cavidad proximal ↑ presión Problema dominante Resistencia al flujo Consecuencia ↑ presión antes de la válvula INSUFICIENCIA Cavidad proximal reflujo Problema dominante Regurgitación Consecuencia Sobrecarga de volumen Estenosis = obstáculo al flujo · Insuficiencia = flujo retrógrado
Error frecuente

Estenosis no es sinónimo de sobrecarga de presión en el ventrículo izquierdo.

La estenosis mitral sobrecarga la aurícula izquierda, no el ventrículo. En este caso, el ventrículo queda infralleno. Solo la estenosis aórtica sobrecarga directamente el ventrículo izquierdo.

17.4. Mecanismo general de los soplos valvulares

Un soplo aparece cuando el flujo sanguíneo se vuelve turbulento. En las valvulopatías, esto ocurre fundamentalmente por dos mecanismos:

  1. Flujo a través de una válvula estenosada. La sangre atraviesa un orificio reducido a gran velocidad y genera turbulencia.
  2. Flujo retrógrado a través de una válvula insuficiente. La sangre cruza una válvula que debería estar cerrada y genera un chorro regurgitante.

El momento del soplo depende de cuándo debería estar abierta o cerrada cada válvula:

  • Las válvulas aórtica y pulmonar se abren en sístole → su estenosis produce soplos sistólicos y su insuficiencia soplos diastólicos.
  • Las válvulas mitral y tricúspide se abren en diástole → su estenosis produce soplos diastólicos y su insuficiencia soplos sistólicos.

Este razonamiento permite deducir el momento de prácticamente todos los soplos valvulares sin memorizarlos de forma aislada.

Figura 17.2. Ciclo valvular y su relación con los soplos
SÍSTOLE DIÁSTOLE R1 R2 Cierre AV Cierre semilunares Mitral CERRADA ABIERTA Aórtica ABIERTA CERRADA Flujo VI → aorta AI → VI Regla de razonamiento Si una válvula está ABIERTA → su ESTENOSIS genera turbulencia. Si una válvula debería estar CERRADA → su INSUFICIENCIA genera regurgitación. Primero localiza la fase del ciclo; después deduce el soplo.

17.5. Válvula mitral

17.5.1. Estenosis mitral

La estenosis mitral (EM) es el estrechamiento del orificio mitral que dificulta el paso de sangre desde la aurícula izquierda hacia el ventrículo izquierdo durante la diástole. Para mantener el flujo a través de una válvula estrecha debe aumentar el gradiente de presión entre la aurícula y el ventrículo izquierdos. Por ello, la presión auricular izquierda se eleva y termina transmitiéndose hacia la circulación pulmonar.

Su causa más frecuente es la fiebre reumática; las formas congénitas son raras.

Consecuencias anterógradas

Cuando la obstrucción es importante, el llenado del ventrículo izquierdo disminuye. El volumen sistólico puede reducirse y el gasto cardíaco queda limitado, especialmente durante el ejercicio.

Los pacientes con estenosis mitral no toleran bien la taquicardia. Al acortarse la diástole se reduce aún más el tiempo disponible para que la aurícula se vacíe, aumenta aún más la presión en la aurícula izquierda y la congestión pulmonar se agrava.

Consecuencias retrógradas

La sangre se acumula en la aurícula izquierda, que se dilata progresivamente. La dilatación auricular tiene dos consecuencias mayores:

  1. Aumenta el riesgo de formación de trombos en la orejuela auricular, con probabilidad de embolismo sistémico.
  2. Predispone a la fibrilación auricular, que a su vez agrava el llenado ventricular al perderse la contracción auricular activa.

La presión elevada en la aurícula izquierda se transmite retrógradamente a las venas pulmonares, ya que no existen válvulas entre ambas estructuras. Esto genera congestión pulmonar pasiva con tos nocturna, asma cardial, hemoptisis, disnea paroxística nocturna y, en los casos más graves, edema agudo de pulmón. La hipertensión venosa pulmonar mantenida acaba repercutiendo en el ventrículo derecho, que se somete a una sobrecarga de presión y puede desarrollar insuficiencia derecha.

Relevancia clínica

La hemoptisis en la estenosis mitral se produce por la rotura de pequeñas venas bronquiales dilatadas por la hipertensión venosa pulmonar. En casos de congestión grave puede aparecer una expectoración asalmonada característica por extravasación de hematíes a los alveolos.

Signos in situ

En la palpación puede apreciarse un frémito o thrill diastólico en la punta.

En la auscultación, la estenosis mitral produce un soplo diastólico con arrastre presistólico, un chasquido de apertura mitral tras el segundo tono y un primer tono reforzado. El ritmo resultante se describe clásicamente como «rrrum-ta-ta«.

El refuerzo presistólico del soplo se debe al aumento de flujo provocado por la contracción auricular al final de la diástole. Por ello desaparece cuando el paciente desarrolla fibrilación auricular

Para examen

Resumen de la estenosis mitral:
(1) Anterógrado → ↓ precarga VI, ↓ gasto, intolerancia a la taquicardia.
(2) Retrógrado → dilatación AI, FA, tromboembolismo, congestión pulmonar.
(3) In situ → soplo diastólico con arrastre presistólico, chasquido de apertura, S1 reforzado (rrrum-ta-ta), thrill en punta.

17.5.2. Insuficiencia mitral

La insuficiencia mitral (IM) se produce cuando la válvula mitral no se cierra de forma adecuada durante la sístole, permitiendo que parte de la sangre expulsada por el ventrículo izquierdo regrese hacia la aurícula izquierda:

  • Las valvas: endocarditis, fiebre reumática, degeneración mixomatosa.
  • El anillo valvular: calcificación, dilatación ventricular.
  • Las cuerdas tendinosas: rotura, disfunción isquémica de los músculos papilares.

Fisiopatología

Durante la sístole ventricular, parte del volumen expulsado por el ventrículo izquierdo se dirige hacia la aurícula izquierda en lugar de avanzar hacia la aorta. Como consecuencia, disminuye el volumen sistólico efectivo anterógrado y aumenta el volumen que recibe la aurícula izquierda.

En la diástole siguiente, el ventrículo izquierdo recibe tanto la sangre procedente de la circulación pulmonar como el volumen que había regurgitado previamente hacia la aurícula. Por ello, la insuficiencia mitral produce una sobrecarga de volumen tanto de la aurícula izquierda como del ventrículo izquierdo.

En la insuficiencia mitral crónica, esta sobrecarga se instaura de forma progresiva. La aurícula izquierda se dilata y aumenta su capacidad para recibir el volumen regurgitante sin que la presión aumente de forma brusca. Al mismo tiempo, el ventrículo izquierdo se dilata y desarrolla una hipertrofia excéntrica, lo que permite movilizar un volumen sistólico total mayor y mantener inicialmente el gasto cardíaco efectivo.

Mientras estos mecanismos compensadores funcionan adecuadamente, el paciente puede permanecer asintomático durante un tiempo prolongado.

Sin embargo, con la progresión de la lesión, la dilatación ventricular aumenta, se deteriora la función contráctil y disminuye el volumen sistólico efectivo. Al mismo tiempo, aumenta la presión en la aurícula izquierda y esta se transmite de forma retrógrada hacia las venas y capilares pulmonares, apareciendo congestión pulmonar y disnea.

La dilatación de la aurícula izquierda también favorece la aparición de fibrilación auricular, que puede empeorar todavía más la situación hemodinámica.

La repercusión clínica depende en gran medida de la velocidad con la que aparece la regurgitación:

  • IM aguda: la aurícula izquierda no ha tenido tiempo de dilatarse.
    • Por ello, incluso un volumen regurgitante relativamente escaso produce un aumento brusco de la presión auricular izquierda, que se transmite inmediatamente a la circulación pulmonar.
    • Puede aparecer edema agudo de pulmón, acompañado de una reducción importante del gasto cardíaco efectivo.
  • IM crónica, la dilatación progresiva de la aurícula y del ventrículo izquierdos permite compensar durante un tiempo la sobrecarga de volumen.
    • Los síntomas suelen aparecer cuando estos mecanismos adaptativos dejan de ser suficientes.
Idea clave

Una alteración hemodinámica de instauración lenta suele tolerarse mejor que la misma alteración cuando aparece de forma brusca, porque existe tiempo para desarrollar mecanismos compensadores.

Consecuencias anterógradas

El aumento de la presión en la aurícula izquierda se transmite hacia las venas y capilares pulmonares, produciendo congestión pulmonar.

Las manifestaciones más características son:

  • Disnea de esfuerzo.
  • Ortopnea.
  • Disnea paroxística nocturna.
  • En formas graves o agudas, edema agudo de pulmón.

La dilatación de la aurícula izquierda favorece además la aparición de fibrilación auricular, que puede manifestarse como palpitaciones y empeorar la congestión.

En fases avanzadas, la hipertensión pulmonar mantenida puede producir sobrecarga del ventrículo derecho y signos de congestión venosa sistémica.

Consecuencias retrógradas

Parte del volumen sistólico se dirige hacia la aurícula izquierda en lugar de avanzar hacia la aorta, por lo que disminuye el volumen sistólico efectivo.

Esto puede producir:

  • Fatigabilidad.
  • Intolerancia al ejercicio.
  • En fases avanzadas, otros signos y síntomas de bajo gasto cardíaco.

Signos in situ​

El hallazgo característico es un soplo pansistólico u holosistólico, de máxima intensidad en el ápex cardíaco y con irradiación típica hacia la axila izquierda.

El soplo ocupa prácticamente toda la sístole porque, desde que la presión del ventrículo izquierdo supera a la de la aurícula izquierda, existe un gradiente de presión que favorece el flujo regurgitante hacia la aurícula.

El primer ruido cardíaco puede estar disminuido, ya que el cierre de la válvula mitral es incompleto.

En casos con regurgitación importante puede auscultarse un tercer ruido (S3), relacionado con el aumento del llenado rápido del ventrículo izquierdo.

Mecanismo

Regurgitación VI → AI durante la sístole → sobrecarga de volumen de AI y VI → dilatación de ambas cavidades + hipertrofia excéntrica del VI → aumento progresivo de la presión auricular → congestión pulmonar → disminución del gasto cardíaco efectivo.

17.5. Válvula aórtica

17.6. Válvula aórtica

17.6.1. Estenosis aórtica

La estenosis aórtica es el estrechamiento del orificio aórtico.

Sus causas principales son:

  • Calcificación de una válvula aórtica bicúspide congénita (en pacientes más jóvenes).
  • Calcificación degenerativa de una válvula normal (en mayores de 65 años).
  • La fiebre reumática es una causa menos frecuente.

Consecuencias retrógradas

La estenosis aórtica impone una resistencia a la eyección del ventrículo izquierdo. Para vencerla, el ventrículo debe generar una presión sistólica cada vez mayor, por lo que aumenta su poscarga.

La respuesta compensadora es una hipertrofia concéntrica. Inicialmente permite mantener la tensión de la pared y el gasto cardíaco, pero progresivamente reduce la distensibilidad ventricular. Para llenar un ventrículo cada vez más rígido se necesitan mayores presiones de llenado, que pueden transmitirse hacia la aurícula izquierda y la circulación pulmonar.

Al mismo tiempo, el miocardio hipertrofiado realiza más trabajo y consume más oxígeno. Este aumento de la demanda, junto con una reserva coronaria limitada, explica que pueda aparecer angina incluso sin una obstrucción coronaria significativa.

En fases avanzadas, el ventrículo deja de compensar adecuadamente, disminuye el gasto cardíaco y aparece insuficiencia cardíaca.

Consecuencias anterógradas

El pulso arterial es parvus et tardus. Es un pulso de escasa amplitud y ascenso lento, por el bajo gasto y el vaciamiento ventricular enlentecido.

Puede existir hipotensión arterial.

Para examen

La tríada clínica de la estenosis aórtica grave es:

Síncope de esfuerzo + ángor de esfuerzo + insuficiencia cardíaca.

El síncope aparece porque el gasto cardíaco no puede aumentar con el ejercicio.
El ángor refleja el desequilibrio entre la demanda de O₂ del miocardio hipertrófico y su aporte.
La IC aparece cuando los mecanismos compensadores se agotan.

La aparición de síntomas indica una estenosis aórtica avanzada y se asocia a mal pronóstico si la obstrucción no se corrige.

Signos in situ​

Puede palparse un thrill o frémito en el foco aórtico.

El hallazgo auscultatorio característico es un soplo sistólico de eyección, rudo, crescendo-decrescendo, máximo en foco aórtico e irradiado hacia las carótidas. Puede acompañarse de frémito sistólico.

En una válvula aórtica bicúspide que todavía conserva movilidad puede auscultarse un clic de eyección.

17.6.2. Insuficiencia aórtica

La insuficiencia aórtica (IAo) es el cierre incompleto de la válvula aórtica durante la diástole, lo que permite el reflujo de sangre desde la aorta hacia el ventrículo izquierdo.

Sus causas incluyen:

  • Fiebre reumática.
  • Endocarditis infecciosa.
  • Dilatación de la raíz aórtica (síndrome de Marfan, síndrome aórtico agudo).
  • Válvula bicúspide.

Durante la diástole, el ventrículo izquierdo recibe simultáneamente sangre desde la aurícula izquierda y sangre que regurgita desde la aorta. El volumen telediastólico aumenta y aparece una sobrecarga crónica de volumen.

El ventrículo se adapta mediante dilatación e hipertrofia excéntrica, lo que permite expulsar un volumen sistólico total muy elevado. Parte de ese volumen avanza hacia la circulación sistémica y parte volverá a regurgitar en la siguiente diástole.

Consecuencias anterógradas

En la insuficiencia aórtica crónica significativa, la presión sistólica tiende a aumentar por el elevado volumen sistólico, mientras que la presión diastólica disminuye debido al escape de sangre desde la aorta hacia el ventrículo durante la diástole. El resultado es un aumento de la presión diferencial.

Este aumento de la presión diferencial genera signos periféricos muy llamativos:

  • Pulso celer o saltón: ascenso y descenso rápidos y amplios.
  • Danza carotídea: pulsación visible en el cuello.
  • Signo de Quincke o pulso capilar: alternancia de palidez y rubor en el lecho ungueal al comprimir la base de la uña.

Ninguno de estos signos aparece en la estenosis aórtica.

Si el reflujo aparece bruscamente (por IAo aguda), el ventrículo no tiene tiempo de dilatarse. La presión diastólica ventricular aumenta rápidamente y puede aparecer edema pulmonar e inestabilidad hemodinámica. Por ello, los grandes signos periféricos de la insuficiencia aórtica crónica pueden no estar presentes.

Relevancia clínica

Signos periféricos de la insuficiencia aórtica por aumento de la presión diferencial:

  • Pulso celer o saltón: ascenso y descenso rápidos y amplios.
  • Danza carotídea: pulsación visible en el cuello.
  • Signo de Quincke o pulso capilar: alternancia de palidez y rubor en el lecho ungueal al comprimir la base de la uña.

Consecuencias retrógradas

Dilatación del ventrículo izquierdo por sobrecarga crónica de volumen.

Signos in situ​

Soplo diastólico en decrescendo, de alta frecuencia, irradiado hacia abajo y hacia la punta. Se ausculta mejor con el paciente incorporado y en espiración, aplicando el diafragma del fonendoscopio en el borde esternal izquierdo.

17.7. Válvula tricúspide

17.7.1. Estenosis tricuspídea

La estenosis tricuspídea es poco frecuente. Dificulta el paso de sangre desde la aurícula derecha hacia el ventrículo derecho. Sus causas principales son:

  • Fiebre reumática.
  • Síndrome carcinoide.

Las consecuencias anterógradas tienen escasa expresividad clínica.

Las consecuencias retrógradas son las propias de la congestión venosa sistémica:

  • Dilatación de la aurícula derecha.
  • Ingurgitación yugular.
  • Hepatomegalia de estasis.
  • Edemas declives.
  • Hipertensión portal.
  • Pueden observarse alteraciones características en el pulso venoso yugular.

Los soplos de las valvulopatías derechas aumentan de intensidad con la inspiración, porque en la inspiración aumenta el retorno venoso al corazón derecho.

Este fenómeno se conoce como signo de Rivero-Carvallo y permite distinguir los soplos derechos de los izquierdos.

17.7.2. Insuficiencia tricuspídea

La insuficiencia tricuspídea es más frecuente que la estenosis tricuspídea.

En la mayoría de los casos es funcional. Se produce por dilatación del anillo tricuspídeo secundaria a la sobrecarga del ventrículo derecho en el contexto de una hipertensión pulmonar o de una insuficiencia cardíaca derecha avanzada.

Las causas primarias incluyen:

  • Endocarditis infecciosa: especialmente en pacientes con uso de drogas por vía parenteral.
  • Fiebre reumática.
  • Síndrome carcinoide.

La insuficiencia tricuspídea produce reflujo de sangre hacia la aurícula derecha durante la sístole ventricular. Esto genera una sobrecarga de volumen de las cavidades derechas y agrava la congestión venosa sistémica ya existente.

Los signos clínicos son los mismos que los de la estenosis tricuspídea:

  • Ingurgitación yugular.
  • Hepatomegalia pulsátil.
  • Edemas.
  • Ascitis en casos avanzados.

El signo más específico es la hepatomegalia pulsátil (el hígado late de forma sincrónica con la sístole ventricular por la transmisión retrógrada del pulso venoso).

El soplo es pansistólico en el foco tricuspídeo y aumenta con la inspiración (signo de Rivero-Carvallo).

Relación con otro tema

La técnica de auscultación cardíaca, los focos de auscultación y la interpretación del pulso arterial y venoso se desarrollan en el tema de exploración física del corazón.
Ver Tema 14 · Exploración física del corazón.

Figura 17.3. ¿Cuándo aparece cada soplo valvular?
SÍSTOLE DIÁSTOLE AÓRTICA Abierta en sístole ESTENOSIS AÓRTICA Soplo sistólico de eyección crescendo–decrescendo INSUFICIENCIA AÓRTICA Soplo diastólico en decrescendo MITRAL Abierta en diástole INSUFICIENCIA MITRAL Soplo pansistólico irradiado hacia la axila ESTENOSIS MITRAL Retumbo diastólico ± refuerzo presistólico TRICÚSPIDE Abierta en diástole INSUFICIENCIA TRICUSPÍDEA Soplo pansistólico ↑ con inspiración ESTENOSIS TRICUSPÍDEA Retumbo diastólico ↑ con inspiración Válvulas semilunares: ESTENOSIS = sístole · INSUFICIENCIA = diástole Válvulas AV: INSUFICIENCIA = sístole · ESTENOSIS = diástole
Tabla 17.2. Resumen de las valvulopatías principales
Valvulopatía Tipo de sobrecarga Compensación Consecuencias anterógradas Consecuencias retrógradas Manifestaciones in situ
Estenosis mitral ↑ Presión en AI
↓ Llenado del VI
Dilatación de AI ↓ Volumen sistólico y ↓ gasto cardíaco, especialmente con ejercicio
Fatigabilidad e intolerancia al esfuerzo
↑ Presión AI
Congestión pulmonar
Dilatación AI → FA y riesgo tromboembólico
En fases avanzadas: hipertensión pulmonar
Retumbo diastólico
Chasquido de apertura
S1 reforzado
Refuerzo presistólico si se conserva el ritmo sinusal
Insuficiencia mitral Sobrecarga de volumen de AI y VI Dilatación de AI y VI
Hipertrofia excéntrica del VI
↓ Volumen sistólico efectivo
Fatigabilidad
Intolerancia al ejercicio
Bajo gasto en fases avanzadas
↑ Presión AI
Congestión pulmonar
Disnea, ortopnea y disnea paroxística nocturna
Dilatación AI → FA
Soplo pansistólico en ápex
Irradiación hacia la axila
S1 disminuido
Puede aparecer S3
Estenosis aórtica Sobrecarga de presión del VI Hipertrofia concéntrica del VI Limitación del aumento del gasto cardíaco
Síncope de esfuerzo
Angina por ↑ demanda de O₂
Pulso parvus et tardus
↓ Distensibilidad del VI
↑ Presión telediastólica del VI
↑ Presión AI
Congestión pulmonar y disnea
Soplo sistólico de eyección
Crescendo-decrescendo
Irradiado a carótidas
Puede existir frémito aórtico
Insuficiencia aórtica Sobrecarga de volumen del VI Dilatación del VI
Hipertrofia excéntrica
↑ Volumen sistólico total
↑ Presión diferencial
Pulso celer y saltón
Danza carotídea
Signo de Quincke
↑ Volumen y presión telediastólicos del VI
↑ Presión AI en fases avanzadas
Congestión pulmonar
Soplo diastólico en decrescendo
Mejor audible en borde esternal izquierdo
Estenosis tricuspídea ↑ Presión en AD
↓ Llenado del VD
Dilatación de AD ↓ Llenado del VD
↓ Gasto cardíaco en formas graves
Congestión venosa sistémica
Ingurgitación yugular
Hepatomegalia
Ascitis y edemas periféricos
Retumbo diastólico
Aumenta con la inspiración
Insuficiencia tricuspídea Sobrecarga de volumen de AD y VD Dilatación de AD y VD ↓ Volumen sistólico efectivo del VD
↓ Flujo pulmonar en formas avanzadas
Congestión venosa sistémica
Ingurgitación yugular
Hepatomegalia pulsátil
Ascitis y edemas
Soplo pansistólico
Aumenta con la inspiración
Signo de Rivero-Carvallo
Tabla 17.3. Características diferenciales de los soplos valvulares
Valvulopatía Momento Timbre Morfología Irradiación
Estenosis mitral Diastólico (+ arrastre presistólico) Rudo Retumbo telediastólico Sin irradiación significativa
Insuficiencia mitral Pansistólico Suave / en chorro de vapor Plateau (meseta) Axila izquierda
Estenosis aórtica Mesosistólico Rudo / áspero Romboidal (crescendo-decrescendo) Cuello y vasos del cuello
Insuficiencia aórtica Protodiastólico Suave / aspirativo Decrescendo Hacia la punta (borde esternal izq.)
Estenosis tricuspídea Diastólico Rudo Retumbo ↑ con inspiración (Rivero-Carvallo)
Insuficiencia tricuspídea Pansistólico Suave Plateau ↑ con inspiración (Rivero-Carvallo)
Dr. Vicente Molina Nácher
Autor y revisión médica

Dr. Vicente Molina

Licenciado en Medicina
Especialista en Angiología y Cirugía Vascular

Editor y revisor de contenidos en Apuntes de Medicina.

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