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TEMA 31

Señalización por hormonas

Dificultad: Alta
Lectura: 17~19 min
Estudio: 1,2~1,5 horas
Autor y revisión médica: Dr. Vicente Molina

·

Actualizado: 13 de agosto de 2026

Resumen

Las hormonas son ligandos que actúan sobre receptores específicos según su solubilidad.

  • Las hidrosolubles (péptidos, catecolaminas) no atraviesan la membrana y actúan sobre receptores de superficie que generan segundos mensajeros, produciendo respuestas rápidas por modificación de proteínas ya existentes.
  • Las liposolubles (esteroides, hormonas tiroideas) atraviesan libremente la membrana y se unen a receptores intracelulares que actúan directamente como factores de transcripción, produciendo cambios lentos pero duraderos en la expresión génica.

Insulina y glucagón son los dos grandes integradores del metabolismo energético: actúan por mecanismos opuestos sobre los mismos sustratos hepáticos y el cociente entre ambos determina el estado anabólico o catabólico del organismo.

Ideas clave

  1. La solubilidad de una hormona determina dónde está su receptor y la velocidad de la respuesta: las hidrosolubles actúan en minutos (fosforilación de proteínas ya presentes); las liposolubles actúan en horas (síntesis de nuevas proteínas).
  2. El receptor nuclear es simultáneamente sensor de la hormona y factor de transcripción: no necesita segundos mensajeros porque la propia hormona lipofílica llega al núcleo.
  3. En ausencia de hormona, los receptores de glucocorticoides y andrógenos están retenidos en el citoplasma por chaperonas (Hsp90); la hormona los libera y el complejo transloca al núcleo.
  4. Insulina y glucagón tienen efectos opuestos sobre los mismos sustratos hepáticos: la insulina activa la síntesis de glucógeno e inhibe la gluconeogénesis; el glucagón hace exactamente lo contrario, vía PKA.
  5. El cociente insulina/glucagón, no la concentración absoluta de ninguna de las dos hormonas, es el parámetro que determina si el hígado está en modo anabólico (alto cociente) o catabólico (bajo cociente).

Errores frecuentes

  1. Error: creer que las hormonas tiroideas actúan como las hormonas peptídicas porque son derivados de un aminoácido. Corrección: T3 y T4 son suficientemente lipofílicas para atravesar la membrana y actúan sobre receptores nucleares, igual que los esteroides.
  2. Error: pensar que el receptor nuclear solo actúa en el núcleo. Corrección: los receptores de glucocorticoides y andrógenos residen en el citoplasma hasta que llega la hormona; son los receptores de hormonas tiroideas y estrógenos los que ya están en el núcleo en reposo.
  3. Error: atribuir al glucagón efectos directos sobre el músculo esquelético. Corrección: el músculo esquelético no expresa receptor de glucagón de forma funcionalmente relevante; los efectos del glucagón son principalmente hepáticos y, en menor medida, sobre el tejido adiposo.
  4. Error: confundir el efecto de la insulina sobre la glucólisis con su efecto principal. Corrección: el efecto más directo e inmediato de la insulina es promover la captación de glucosa (GLUT4 en músculo y adiposo) y la síntesis de glucógeno; la activación de la glucólisis es una consecuencia del aumento de glucosa-6-P intracelular, no una acción directa primaria.

31.1. Las hormonas como ligandos de señalización

Las hormonas son moléculas producidas por células especializadas que actúan como ligandos sobre células diana situadas a distancia, modificando su actividad metabólica. Desde el punto de vista bioquímico, lo que importa no es el órgano que las produce sino su naturaleza química, porque esta determina dónde está el receptor, cómo se transmite la señal y cuánto tarda en producirse la respuesta.

Relación con otro tema

La organización del sistema endocrino, el eje hipotálamo-hipófisis-glándula periférica y los mecanismos de retroalimentación negativa se estudian en Fisiología Médica. Este tema aborda exclusivamente el mecanismo molecular de acción de las hormonas.

31.1.1. Clasificación por solubilidad y tipo de receptor

El criterio de clasificación más útil en bioquímica es la solubilidad en lípidos, porque determina si la hormona puede o no atravesar la bicapa lipídica de la membrana plasmática.

Las hormonas hidrosolubles incluyen las hormonas peptídicas y proteicas (insulina, glucagón, GH, TSH, PTH, ACTH) y las catecolaminas (adrenalina, noradrenalina). Circulan libremente en el plasma, pero no pueden atravesar la membrana. Su receptor está en la superficie celular. La señal se transmite al interior mediante segundos mensajeros como el AMPc, el Ca²⁺ o el IP₃, que modifican proteínas ya presentes en la célula. La respuesta es rápida: segundos a minutos.

Las hormonas liposolubles incluyen los esteroides (cortisol, aldosterona, estrógenos, progesterona, testosterona), las hormonas tiroideas (T3 y T4) y la vitamina D activa. Son poco solubles en agua, por lo que circulan unidas a proteínas transportadoras plasmáticas y solo la fracción libre es activa. Atraviesan la membrana con facilidad y se unen a receptores intracelulares que actúan como factores de transcripción. La respuesta implica síntesis de nuevas proteínas: es más lenta (horas) pero más duradera.

Tabla 31.1. Clasificación de las hormonas según su solubilidad y mecanismo de acción
Tipo Solubilidad Localización del receptor Mecanismo Velocidad de respuesta Ejemplos
Peptídicas y proteicas Hidrosoluble Membrana plasmática (GPCR o RTK) Segundos mensajeros → fosforilación de proteínas preexistentes Rápida (segundos – minutos) Insulina, glucagón, GH, TSH, PTH, ACTH, ADH, oxitocina
Catecolaminas Hidrosoluble Membrana plasmática (GPCR) AMPc/PKA o IP₃/DAG según subtipo de receptor Muy rápida (segundos) Adrenalina, noradrenalina
Esteroideas Liposoluble Intracelular (citoplasma o núcleo) Receptor nuclear → unión a HRE → regulación de la transcripción Lenta (horas – días) Cortisol, aldosterona, estrógenos, progesterona, testosterona
Tiroideas Liposoluble Intracelular (núcleo) Receptor nuclear (heterodímero con RXR) → unión a HRE → regulación de la transcripción Lenta (horas – días) T3 (triyodotironina), T4 (tiroxina)
Vitamina D activa Liposoluble Intracelular (núcleo) Receptor nuclear (heterodímero con RXR) → unión a HRE → regulación de la transcripción Lenta (horas – días) 1,25-dihidroxicolecalciferol (calcitriol)
Nota

Las hormonas tiroideas (T3 y T4) son derivados yodados de la tirosina, no esteroides, pero se comportan como hormonas liposolubles: atraviesan la membrana y actúan sobre receptores nucleares. Es un error frecuente clasificarlas como hidrosolubles por ser derivados de un aminoácido.

31.1.2. Hormonas hidrosolubles: receptores de membrana y segundos mensajeros

Las hormonas hidrosolubles actúan sobre receptores de membrana que transducen la señal al interior celular sin que la hormona entre. Los principales tipos de receptor de membrana para hormonas son los receptores acoplados a proteínas G (GPCR) y los receptores con actividad tirosina cinasa (RTK).

Los mecanismos moleculares de los GPCR (proteína G, AMPc, IP₃/DAG, Ca²⁺) y su regulación se han desarrollado en detalle en el tema anterior.

Relación con otro tema

El mecanismo de los receptores acoplados a proteínas G, la vía AMPc-PKA, la vía IP₃/DAG y el papel del Ca²⁺ como segundo mensajero se desarrollan en T30: Señalización celular I.

31.1.3. Hormonas liposolubles: receptores intracelulares y regulación génica

Las hormonas liposolubles difunden a través de la membrana y encuentran su receptor en el citoplasma o en el núcleo. El complejo hormona-receptor actúa directamente sobre el ADN, modulando la transcripción de genes diana. Por eso sus efectos se denominan genómicos: requieren síntesis de ARNm y proteínas nuevas, lo que explica la latencia de horas característica de este tipo de señalización.

31.2. Receptores nucleares: mecanismo molecular

Los receptores nucleares son proteínas modulares con tres dominios funcionales bien diferenciados: un dominio de unión al ADN (DBD), un dominio de unión a la hormona (LBD) y un dominio de transactivación que recluta el complejo de transcripción. El DBD contiene dedos de zinc que reconocen secuencias específicas del ADN.

Tabla 31.2. Principales receptores nucleares: localización en reposo, dimerización y hormona
Receptor Hormona Localización en reposo Forma activa Genes diana representativos
GR (glucocorticoides) Cortisol, dexametasona Citoplasma, unido a Hsp90 Homodímero GR·GR Genes de gluconeogénesis (PEPCK); genes antiinflamatorios (anexina-1)
MR (mineralocorticoides) Aldosterona Citoplasma, unido a Hsp90 Homodímero MR·MR Transportadores de Na⁺ en túbulo renal (ENaC, Na⁺/K⁺-ATPasa)
AR (andrógenos) Testosterona, DHT Citoplasma, unido a Hsp90 Homodímero AR·AR Genes de síntesis de proteínas musculares; caracteres sexuales secundarios
ER (estrógenos) Estradiol Núcleo (unido a cromatina) Homodímero ER·ER Genes de proliferación celular (ciclinas); proteínas plasmáticas
TR (hormonas tiroideas) T3 (forma activa) Núcleo (unido a ADN como represor) Heterodímero TR·RXR Genes de metabolismo energético (UCP1, Na⁺/K⁺-ATPasa)
VDR (vitamina D) 1,25-dihidroxivitamina D Núcleo Heterodímero VDR·RXR Absorción intestinal de Ca²⁺ (calbindina); metabolismo óseo

31.2.1. Estructura y estado de reposo

El comportamiento en reposo varía según el tipo de receptor. Los receptores de glucocorticoides, mineralocorticoides y andrógenos residen en el citoplasma asociados a chaperonas de la familia Hsp90 y Hsp70, que los mantienen en una conformación inactiva pero con alta afinidad por la hormona. Mientras están unidas a las chaperonas, estas proteínas no pueden unirse al ADN ni activar la transcripción.

Los receptores de hormonas tiroideas y de estrógenos, en cambio, ya se encuentran en el núcleo en ausencia de hormona, unidos al ADN, donde actúan como represores activos reclutando correpresores que compactan la cromatina.

Idea clave

El receptor nuclear no es un receptor pasivo que espera en el núcleo. En el caso de los glucocorticoides y andrógenos, está activamente retenido en el citoplasma por chaperonas. La hormona lo libera, y solo entonces el receptor puede actuar como factor de transcripción.

31.2.2. Del citoplasma al núcleo: activación y unión al ADN

Cuando la hormona difunde al citoplasma y se une al LBD del receptor, se producen dos cambios simultáneos: las chaperonas se disocian y el receptor dimeriza con otra subunidad del mismo receptor. El homodímero activo transloca al núcleo a través de los poros nucleares.

En el núcleo, el dímero se une al elemento de respuesta hormonal (HRE), una secuencia palindrómica de unos 15 pares de bases presente en el promotor de los genes diana. La unión al HRE recluta coactivadores con actividad histona acetiltransferasa (como CBP/p300), que remodelan la cromatina y facilitan el acceso de la ARN polimerasa II. El resultado es el aumento de la transcripción de los genes controlados por ese promotor.

Los receptores de hormonas tiroideas y vitamina D no forman homodímeros: forman heterodímeros con el receptor RXR (receptor del ácido 9-cis-retinoico) antes de unirse al HRE.

Figura 31.1. Mecanismo de acción del receptor nuclear
Sangre Membranaplasmática Citoplasma Núcleo ① Hormona libre Cortisol liposoluble atraviesa membrana ② Receptor inactivo en citoplasma GR DBD · LBD (inactivo) Hsp90 chaperona ③ Hormona une → Hsp90 se disocia GR H activo Hsp90 liberada Hormona desplazaHsp90 ④ Dimerización GR·H H GR·H H Homodímero GR·GR Dimeriza Transloca al núcleo(poros nucleares) ⑤ Unión al HRE del ADN GR·GR HRE ADN · elemento de respuesta hormonal Coactivadores CBP/p300 · HAT ARN polimerasa II acceso facilitado ⑥ Transcripción → ARNm → nuevas proteínas ↑ ARNm genes diana PEPCK · anexina-1 · otros Nuevas proteínas Respuesta lenta: horas – días H: hormona liposoluble GR: receptor de glucocorticoides (DBD + LBD) Hsp90: chaperona que retiene el receptor inactivo en citoplasma HRE: hormone response element · secuencia palindrómica ~15 pb en el promotor del gen diana
Relevancia clínica

Los glucocorticoides de uso clínico (dexametasona, prednisona) actúan sobre el receptor GR. El complejo GR-glucocorticoide inhibe la transcripción de genes proinflamatorios (IL-1, IL-6, TNF-α) e induce genes antiinflamatorios como el de la anexina-1. Este es el mecanismo molecular de su potente efecto antiinflamatorio e inmunosupresor, y también la base de sus efectos adversos con el uso crónico: la inducción de genes de gluconeogénesis hepática y catabolismo proteico explica la hiperglucemia y la miopatía por corticoides.

Nota

Además de estos efectos genómicos lentos, algunas hormonas liposolubles tienen efectos no genómicos rápidos mediados por receptores de membrana o por interacción directa con proteínas citoplasmáticas. Los estrógenos, por ejemplo, pueden activar eNOS en el endotelio vascular en segundos, independientemente de la transcripción. Estos efectos no genómicos son objeto de investigación activa pero de menor peso en el temario de primero.

31.3. Insulina y glucagón

Insulina y glucagón son las dos hormonas pancreáticas que regulan el metabolismo energético. Actúan sobre los mismos tejidos diana, principalmente el hígado, pero producen efectos exactamente opuestos. Su mecanismo de acción ilustra con claridad la lógica de la señalización hormonal aplicada al metabolismo.

Relación con otro tema

La secreción de insulina y glucagón, su regulación por el sistema nervioso autónomo y su integración en la respuesta al ayuno, al ejercicio y a la diabetes mellitus se estudian en Fisiología Médica. Este apartado se centra en el mecanismo molecular intracelular de cada una.

31.3.1. Insulina: señal de abundancia energética

La insulina es secretada por las células β del páncreas cuando la glucemia sube, señalizando al organismo que hay nutrientes disponibles. Su receptor (IR) es un receptor tirosina cinasa heterotetrámerica (α₂β₂): las subunidades α extracelulares unen la insulina y las subunidades β transmembrana poseen la actividad cinasa. La unión de la insulina activa la cinasa, que se trans-autofosforila en residuos de tirosina y fosforila proteínas adaptadoras intracelulares (IRS), desencadenando la señal.

Los efectos metabólicos de la insulina en el hígado son tres: activa la síntesis de glucógeno (activando la glucógeno sintasa), inhibe la gluconeogénesis y promueve la lipogénesis. En músculo y tejido adiposo, promueve la translocación del transportador GLUT4 desde compartimentos intracelulares a la membrana plasmática, aumentando la captación de glucosa. En conjunto, la insulina dirige los nutrientes hacia su almacenamiento.

Idea clave

La insulina es la única hormona que provoca la translocación de GLUT4 a la membrana plasmática. El músculo esquelético y el tejido adiposo dependen de esta acción para captar glucosa en el periodo postprandial. Las células que no dependen de insulina para captar glucosa (neurona, eritrocito, hígado) expresan otros transportadores GLUT constitutivos.

Relevancia clínica

En la diabetes mellitus tipo 1 la destrucción autoinmune de las células β elimina la insulina. Sin insulina, GLUT4 no transloca, el glucógeno no se sintetiza y la gluconeogénesis hepática no se frena: la glucemia sube sin control. La lipólisis masiva sin freno insulínico genera un flujo de ácidos grasos al hígado que desborda la β-oxidación y produce cuerpos cetónicos en exceso, causando cetoacidosis diabética.

31.3.2. Glucagón: señal de ayuno

El glucagón es secretado por las células α del páncreas cuando la glucemia baja, señalizando escasez de nutrientes. Su receptor es un GPCR acoplado a Gs: la unión del glucagón activa Gαs, que estimula la adenilato ciclasa, eleva el AMPc y activa PKA. La vía Gs/AMPc/PKA es exactamente la descrita en T30, aplicada aquí al hepatocito.

Los efectos de PKA en el hígado son los contrarios a los de la insulina: activa la glucógeno fosforilasa (glucogenólisis), inhibe la glucógeno sintasa e induce la transcripción de enzimas gluconeogénicas (PEPCK, glucosa-6-fosfatasa) a través de la fosforilación del factor de transcripción CREB. En el tejido adiposo, PKA activa la lipasa sensible a hormona (HSL), liberando ácidos grasos que llegan al hígado y sirven de sustrato para la β-oxidación y la cetogénesis.

Error frecuente

El glucagón actúa principalmente sobre el hígado. El músculo esquelético no expresa receptor de glucagón de forma funcionalmente relevante, por lo que el glucagón no moviliza el glucógeno muscular. El glucógeno muscular solo puede ser utilizado por el propio músculo.

31.3.3. El cociente insulina/glucagón

Insulina y glucagón no actúan de forma aislada: su efecto real depende del equilibrio entre ambas. El cociente insulina/glucagón es el parámetro que determina el estado metabólico del hígado en cada momento.

Cuando el cociente es alto (estado postprandial, insulina dominante), el hígado capta glucosa, sintetiza glucógeno y activa la lipogénesis. Cuando el cociente es bajo (ayuno, glucagón dominante), el hígado produce glucosa por glucogenólisis y gluconeogénesis, y moviliza ácidos grasos para la cetogénesis.

Este equilibrio explica por qué en la diabetes mellitus tipo 2, donde la señalización de insulina es deficiente, el hígado se comporta en modo ayuno incluso tras las comidas: la gluconeogénesis no se frena y la glucemia postprandial se eleva de forma desproporcionada.

Figura 31.2. Insulina y glucagón: vías de señalización y efectos metabólicos comparados
INSULINA células β · postprandial · ↑ glucemia Señal de ABUNDANCIA GLUCAGÓN células α · ayuno · ↓ glucemia Señal de ESCASEZ Membranaplasmática RTK (IR · α₂β₂) Glucagón GPCR (Gs) α α Insulina IRS → PI3K → Akt vía señalización Gαs → AMPc → PKA vía señalización Glucógeno hepático ↑ SÍNTESIS (glucógeno sintasa activa) Glucógeno hepático ↑ DEGRADACIÓN (fosforilasa activa vía PKA) Gluconeogénesis hepática ↓ inhibe FOXO1 → ↓ PEPCK, G6Pasa Gluconeogénesis hepática ↑ PKA → CREB → PGC-1α → ↑ PEPCK Metabolismo lipídico ↑ lipogénesis · ↓ lipólisis · ↓ cetogénesis Metabolismo lipídico ↑ lipólisis (HSL vía PKA) · ↑ cetogénesis Captación de glucosa ↑ GLUT4 en membrana (músculo y adiposo) Captación de glucosa Sin efecto (músculo carece de receptor de glucagón) Cociente insulina / glucagón ↑ I/G → anabolismo · ↓ I/G → catabolismo
Tabla 31.3. Insulina vs. glucagón: efectos metabólicos comparados
Parámetro Insulina Glucagón
Célula productora Células β del páncreas Células α del páncreas
Estímulo de secreción ↑ glucemia (postprandial) ↓ glucemia (ayuno)
Receptor RTK heterotetrámérico (α₂β₂) GPCR acoplado a Gs
Vía de señalización IR → IRS → PI3K → Akt Gs → adenilato ciclasa → AMPc → PKA
Glucógeno hepático ↑ síntesis (activa glucógeno sintasa) ↑ degradación (activa glucógeno fosforilasa vía PKA)
Gluconeogénesis hepática ↓ (inhibe FOXO1 → ↓ PEPCK, G6Pasa) ↑ (PKA → CREB → PGC-1α → ↑ PEPCK)
Captación de glucosa ↑ (translocación GLUT4 en músculo y adiposo) Sin efecto directo (músculo carece de receptor de glucagón)
Metabolismo lipídico ↑ lipogénesis · ↓ lipólisis · ↓ cetogénesis ↑ lipólisis (HSL vía PKA) · ↑ cetogénesis
Estado metabólico Anabolismo: almacenamiento de nutrientes Catabolismo: movilización de reservas
Cociente I/G ↑ I/G → anabolismo hepático  ·  ↓ I/G → catabolismo hepático
Idea clave

El cociente insulina/glucagón, no la concentración absoluta de ninguna de las dos hormonas, es el regulador del estado metabólico hepático. Un hígado con insulina alta y glucagón bajo sintetiza glucógeno; con glucagón alto e insulina baja, produce glucosa. Esta lógica de cociente es la que se altera en la diabetes y en el ayuno prolongado.

Dr. Vicente Molina Nácher
Autor y revisión médica

Dr. Vicente Molina

Licenciado en Medicina
Especialista en Angiología y Cirugía Vascular

Editor y revisor de contenidos en Apuntes de Medicina.

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