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TEMA 11

El citoesqueleto: microfilamentos de actina y filamentos intermedios

Dificultad: Intermedia
Lectura: 14~17 min
Estudio: 1~1,5 horas
Autor y revisión médica: Dr. Vicente Molina

·

Actualizado: 2 de junio de 2026

Resumen

Los microfilamentos de actina (7 nm) son el componente más delgado del citoesqueleto. Están formados por actina globular (G-actina) polimerizada en filamentos helicoidales (F-actina). Son polares, dinámicos y se concentran bajo la membrana plasmática formando el córtex celular. Participan en la forma celular, la motilidad, la citocinesis y la contracción muscular.

Los filamentos intermedios (10-11 nm) son los más resistentes mecánicamente. A diferencia de microtúbulos y microfilamentos, no son polares ni dinámicos en el mismo grado, y están formados por proteínas fibrosas específicas de cada tipo celular: queratinas en epitelios, vimentina en células mesenquimales, desmina en músculo, neurofilamentos en neuronas y laminas en el núcleo.

Ideas clave

  1. La actina es la proteína más abundante de las células eucariotas: representa hasta el 10-15% de la proteína total en células no musculares.
  2. Los microfilamentos son polares: el extremo (+) o «barba» crece rápidamente; el extremo (-) o «punta» despolimeriza lentamente.
  3. El treadmilling es la polimerización en el extremo (+) con despolimerización simultánea en el extremo (-): el filamento «camina» sin cambiar de longitud.
  4. El complejo ARP2/3 nucleotida ramas de actina en ángulo de 70° formando redes ramificadas en lamelipodios.
  5. Los filamentos intermedios no tienen polaridad intrínseca y son más estables que microtúbulos y microfilamentos.
  6. Las queratinas son los filamentos intermedios de las células epiteliales: sus mutaciones producen fragilidad de la piel (epidermólisis bullosa).
  7. Las laminas son filamentos intermedios del núcleo: forman la lámina nuclear densa y su fosforilación desencadena la desaparición de la envoltura nuclear en la mitosis.
  8. La miosina VII es la única miosina que se desplaza hacia el extremo (-) de la actina: su déficit produce sordera congénita por alteración de los estereocilios del oído interno.

Errores frecuentes

  1. Confundir G-actina con F-actina. G-actina es el monómero globular; F-actina es el filamento polimerizado.
  2. Creer que los filamentos intermedios son todos iguales. Cada tipo celular expresa filamentos intermedios específicos: la identificación inmunohistoquímica de queratinas, vimentina o desmina permite clasificar tumores de origen desconocido.
  3. Pensar que la actina solo participa en la contracción muscular. En células no musculares es igualmente esencial para la forma, la motilidad y la citocinesis.
  4. Confundir treadmilling con inestabilidad dinámica. El treadmilling es un fenómeno continuo y estacionario; la inestabilidad dinámica (de los microtúbulos) implica catástrofes bruscas.
  5. Creer que las laminas son solo estructurales. Las laminas también anclan la cromatina y regulan la expresión génica.

11.1. Microfilamentos de actina

11.1.1. Estructura: G-actina y F-actina

La actina es la proteína más abundante de las células eucariotas no musculares, representando hasta el 10-15% de la proteína total. Existen seis isoformas en mamíferos: α (músculo), β y γ (no muscular), con pequeñas diferencias de secuencia.

La unidad básica es la G-actina (actina globular): un monómero de ~42 kDa con forma esférica que tiene un sitio de unión a ATP y a cationes divalentes (Ca²⁺ o Mg²⁺). Los monómeros de G-actina se polimerizan formando el filamento de actina o F-actina: una hélice de doble cadena con un diámetro de ~7 nm.

Los filamentos de actina son polares: sus dos extremos tienen propiedades cinéticas distintas. El extremo barba o extremo (+) tiene mayor velocidad de polimerización. El extremo punta o extremo (-) polimeriza más lentamente y despolimeriza con mayor facilidad.

11.1.2. Dinámica de polimerización

La polimerización de la actina ocurre en tres fases:

  1. Nucleación: formación de un oligómero estable de 3-4 monómeros que actúa como semilla. Es el paso limitante — los dímeros y trímeros son inestables.
  2. Elongación: adición rápida de monómeros G-actina-ATP en el extremo (+). A medida que la actina se incorpora al filamento, el ATP se hidroliza a ADP, produciendo F-actina-ADP en el interior del filamento.
  3. Estado estacionario (treadmilling): cuando la concentración de G-actina libre se iguala con la concentración crítica, el filamento alcanza un estado dinámico en el que la polimerización en el extremo (+) y la despolimerización en el extremo (-) ocurren a la misma velocidad. El filamento mantiene su longitud pero sus subunidades se desplazan continuamente desde el extremo (+) al (-): es el fenómeno de treadmilling o pisada de molino.
Regulación de la Dinámica de Actina (-) (+) G-actina libre Timosina β4 Secuestra G-actina Impide polimerización Profilina Libera G-actina Favorece adición al (+) Cofilina (ADF) Despolimeriza extremo (-) Aumenta el recambio Complejo ARP 2/3 Nucleación de ramas 70° Lamelipodios

11.1.3. Proteínas reguladoras de la actina

La dinámica de la actina está finamente regulada por numerosas proteínas accesorias:

  1. Timosina β4: secuestra monómeros de G-actina en el citoplasma impidiendo su polimerización. Mantiene el reservorio de actina libre disponible para polimerizaciones rápidas.
  2. Profilina: se une a monómeros de G-actina y facilita su incorporación al extremo (+) de los filamentos. Compite con la timosina: cuando la profilina se activa por señales intracelulares, libera la actina secuestrada por la timosina y favorece la polimerización localizada.
  3. Complejo ARP2/3: nucleotida la formación de ramas de actina en ángulo de 70° a partir de filamentos preexistentes. Genera redes ramificadas características de los lamelipodios y de otras estructuras de motilidad.
  4. Cofilina (ADF): se une a F-actina-ADP y favorece la despolimerización del extremo (-), aumentando el recambio dinámico de los filamentos. Esencial para mantener el treadmilling.
  5. Tropomiosina: se une lateralmente a los filamentos de actina estabilizándolos e impidiendo que interaccionen con otras proteínas. Clave en la regulación de la contracción muscular.
  6. Fimbrina, α-actinina, filamina: proteínas de entrecruzamiento que organizan los filamentos en haces paralelos (fimbrina, α-actinina) o redes tridimensionales (filamina).

11.1.4. Estructuras de actina en la célula

Los microfilamentos de actina se organizan en distintas estructuras según las proteínas accesorias presentes:

  1. Córtex celular: red de actina justo debajo de la membrana plasmática que mantiene la forma celular y la rigidez superficial. Está unido a la membrana mediante proteínas de la familia ERM (ezrina, radixina, moesina) y por la espectrina en los eritrocitos.
  2. Filopodios: haces paralelos de actina muy juntos (estabilizados por fimbrina) que forman proyecciones digitiformes rígidas que exploran el entorno. No son contráctiles.
  3. Lamelipodios: redes ramificadas de actina (generadas por el complejo ARP2/3) que forman velos planos en el frente de avance de las células en migración.
  4. Fibras de estrés: haces de actina y miosina II con capacidad contráctil que generan tensión en la célula y se anclan a la matriz extracelular mediante las uniones focales (integrinas).
  5. Anillo contráctil: estructura de actina y miosina II que se forma en el ecuador celular durante la citocinesis y se contrae para dividir la célula en dos.
Célula en migración con filopodios, lamelipodio, fibras de estrés y córtex cortical diferenciados por color

11.1.5. Estereocilios: mecanosensores auditivos

Los estereocilios son extensiones de la membrana plasmática de las células ciliadas del oído interno (órgano de Corti). A pesar de su nombre, no son cilios verdaderos: no contienen microtúbulos ni tienen movimiento activo propio. Son proyecciones rígidas con un haz de actina en su interior, estabilizadas por fimbrina y esprina, estructuralmente similares a las microvellosidades pero mucho más largas y ordenadas por tamaño.

Los estereocilios de una misma célula ciliada están organizados en filas de altura creciente. Entre el extremo de cada estereocilio y la cara lateral del adyacente más alto existe un filamento proteico denominado tip-link (enlace de punta), formado por cadherinas atípicas (protocadherina-15 y cadherina-23).

Cuando el sonido llega al oído interno, las ondas de presión hacen vibrar la membrana basilar, lo que inclina el haz de estereocilios. Esta inclinación tensa los tip-links, que tiran mecánicamente de los canales iónicos de la membrana (canales MET, de mecanotransducción). La apertura de estos canales permite la entrada de K⁺ y Ca²⁺ al interior de la célula ciliada, despolarizando la membrana y generando el impulso nervioso que se transmite por el nervio auditivo.

Esquema de una célula ciliada del oído interno en reposo y durante la deflexión, con estereocilios, tip-links, canales MET y entrada de K⁺ y Ca²⁺.
Mutaciones en tip-links y sordera congénita

Las mutaciones en la protocadherina-15 y la cadherina-23 (proteínas de los tip-links) producen el síndrome de Usher, la causa más frecuente de sordoceguera congénita hereditaria. Las mutaciones en la miosina VII, que ancla los estereocilios a la membrana y mantiene los tip-links en tensión, producen también sordera congénita. La miosina VII es el único miembro de la superfamilia de miosinas que se desplaza hacia el extremo (-) de los microfilamentos de actina.

11.2. Filamentos intermedios

11.2.1. Características generales

Los filamentos intermedios tienen un diámetro de 10-11 nm, intermedio entre microfilamentos (7 nm) y microtúbulos (25 nm). Son los componentes más resistentes mecánicamente del citoesqueleto: proporcionan soporte estructural a la célula y resistencia al estrés mecánico.

A diferencia de microtúbulos y microfilamentos, los filamentos intermedios tienen características únicas:

  • No son polares: no tienen extremo (+) ni (-). Sus subunidades pueden añadirse en cualquier punto del filamento.
  • No son motores: no hay proteínas motoras que se desplacen sobre ellos (a diferencia de miosina sobre actina o dineína/kinesina sobre microtúbulos).
  • Son más estables: no tienen la dinámica de polimerización/despolimerización rápida de microtúbulos y microfilamentos, aunque pueden reorganizarse durante la mitosis por fosforilación.
  • Son heterogéneos: a diferencia de la tubulina y la actina, los filamentos intermedios están formados por proteínas muy diversas, específicas de cada tipo celular.

11.2.2. Estructura molecular

Todos los filamentos intermedios comparten una arquitectura similar: un dominio central en α-hélice de ~310 aminoácidos (dominio de varilla) flanqueado por dominios N-terminal y C-terminal globulares variables.

El ensamblaje ocurre en varios pasos: dos monómeros forman un dímero en espiral paralelo; dos dímeros se asocian de forma antiparalela formando un tetrámero; los tetrámeros se apilan lateralmente y longitudinalmente formando el filamento de 10-11 nm. La naturaleza antiparalela del tetrámero explica la ausencia de polaridad.

11.2.3. Clasificación según el tipo celular

Los filamentos intermedios se clasifican en cinco grupos según las proteínas que los forman:

  • Queratinas (tipo I y II): son los filamentos intermedios de las células epiteliales. Existen más de 50 queratinas distintas en humanos, expresadas en combinaciones específicas según el tipo de epitelio. Su función es resistir el estrés mecánico. Se anclan a los desmosomas y hemidesmosomas.
  • Vimentina (tipo III): presente en células de origen mesenquimal: fibroblastos, células endoteliales, linfocitos, macrófagos. Es el marcador inmunohistoquímico estándar de células mesenquimales.
  • Desmina (tipo III): filamento intermedio específico del músculo (esquelético, cardíaco y liso). Conecta los sarcómeros adyacentes y ancla los miofilamentos a la membrana celular.
  • Proteína ácida fibrilar glial o GFAP (tipo III): filamento intermedio de los astrocitos del sistema nervioso central. Marcador de diferenciación astroglial.
  • Neurofilamentos NF-L, NF-M, NF-H (tipo IV): presentes en las neuronas, especialmente en los axones. Determinan el calibre axonal y, por tanto, la velocidad de conducción nerviosa.
  • Laminas A, B y C (tipo V): son los filamentos intermedios del núcleo. Forman la lámina nuclear densa que tapiza la cara interna de la membrana nuclear interna. A diferencia del resto de filamentos intermedios, las laminas son nucleares y se fosforilan al inicio de la mitosis provocando la despolimerización de la lámina densa y la desaparición de la envoltura nuclear.
Tipo Proteína(s) Célula que lo expresa Función principal Patología asociada
Tipo I y II Queratinas ácidas y básicas (>50 tipos) Células epiteliales (específico según epitelio) Resistencia mecánica · anclaje a desmosomas y hemidesmosomas Epidermólisis bullosa simple · ictiosis · tumores (marcador diagnóstico)
Tipo III Vimentina Células mesenquimales: fibroblastos · endotelio · linfocitos Forma celular · migración · señalización mecanosensorial Marcador de sarcomas y transición epitelio-mesénquima
Tipo III Desmina Músculo esquelético · cardíaco · liso Conecta sarcómeros · ancla miofilamentos a membrana Miopatías por desmina · cardiomiopatía dilatada
Tipo III GFAP Astrocitos del SNC Soporte estructural de la glía Marcador de gliomas · enfermedad de Alexander
Tipo IV Neurofilamentos (NF-L, NF-M, NF-H) Neuronas (especialmente axones) Determinan calibre axonal · velocidad de conducción nerviosa Acumulación en ELA · enfermedad de Charcot-Marie-Tooth
Tipo V Laminas A, B y C Núcleo de todas las células eucariotas Lámina nuclear densa · anclaje de cromatina · estructura nuclear Laminopatías (progeria · distrofia muscular de Emery-Dreifuss)
Relación con otro tema

Las laminas nucleares, su papel en la estructura del núcleo y las laminopatías se desarrollan con detalle en T13 — Arquitectura del núcleo interfásico, apartado 13.4.1.

Filamentos intermedios y enfermedad

La identificación del tipo de filamento intermedio expresado por las células tumorales es una herramienta diagnóstica fundamental en anatomía patológica para determinar el origen de tumores poco diferenciados:

  • Queratinas positivas: tumor de origen epitelial (carcinoma).
  • Vimentina positiva: tumor de origen mesenquimal (sarcoma).
  • GFAP positiva: tumor glial (glioma, astrocitoma).
  • Desmina positiva: tumor muscular (rabdomiosarcoma).
  • Las epidermólisis bullosas simples son enfermedades genéticas causadas por mutaciones en las queratinas 5 y 14, que forman los filamentos intermedios de los queratinocitos basales. Sin queratinas funcionales, la capa basal de la epidermis es frágil y se rompe ante traumatismos mínimos, produciendo ampollas intraepidérmicas.
Dr. Vicente Molina Nácher
Autor y revisión médica

Dr. Vicente Molina

Licenciado en Medicina
Especialista en Angiología y Cirugía Vascular

Editor y revisor de contenidos en Apuntes de Medicina.

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Bibliografía recomendada

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