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TEMA 13

Introducción al sistema nervioso

Dificultad: Básica
Lectura: 10~12 min
Estudio: 0,4~0,5 horas
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Autor y revisión médica: Dr. Vicente Molina

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Actualizado: 15 de mayo de 2026

Resumen

El sistema nervioso se organiza topográficamente en SNC (encéfalo y médula) y SNP (nervios y ganglios), y funcionalmente en divisiones somática y autónoma. Su función esencial no es solo conducir impulsos, sino integrar la información sensorial y coordinar respuestas adaptativas. La unidad funcional básica es el arco reflejo. La vía eferente somática consta de una sola neurona; la autónoma, de dos en serie (pre- y posganglionar). Este esquema organizativo es el marco conceptual imprescindible para entender todo lo que viene en los temas de transmisión sináptica y regulación.

Ideas clave

  1. El sistema nervioso se clasifica topográficamente (SNC vs. SNP) y funcionalmente (somático vs. autónomo): son dos ejes distintos, no equivalentes.
  2. La función esencial del sistema nervioso es integrar información sensorial y generar respuestas coordinadas, no solo transmitir señales.
  3. El arco reflejo (receptor → aferente → centro integrador → eferente → efector) es la unidad funcional más básica del sistema nervioso.
  4. La vía eferente somática tiene una sola neurona desde el SNC hasta el efector; la autónoma tiene dos (pre- y posganglionar con sinapsis en un ganglio periférico).
  5. El SNA se divide en tres subsistemas: simpático, parasimpático y entérico; sus acciones no siempre son antagónicas.

Errores frecuentes

  1. Confundir el eje topográfico con el funcional. El SNA no es sinónimo de SNP: el SNA es una división funcional cuyos cuerpos neuronales están dentro del SNC.
  2. Asumir que simpático y parasimpático siempre se oponen. En muchos órganos actúan de forma coordinada o complementaria, no exclusivamente antagónica.
  3. Olvidar el sistema nervioso entérico como tercera división del SNA. Es el sistema más numeroso en neuronas del SNP y actúa de forma semiautónoma.
  4. Creer que la función del sistema nervioso se reduce a conducir potenciales de acción. La conducción es la herramienta; la integración y la coordinación son la función.

13.1. Introducción al sistema nervioso

Antes de estudiar cómo funciona el sistema nervioso, hay que entender cómo se organiza. Existe una tendencia habitual a mezclar dos criterios de clasificación distintos, y eso genera confusión desde el principio. Conviene separarlos con claridad.

El primer criterio es topográfico: dónde están las estructuras. Según este criterio, el sistema nervioso se divide en sistema nervioso central (SNC) y sistema nervioso periférico (SNP).

El segundo criterio es funcional: qué tipo de control ejercen. Según este criterio, el sistema nervioso se divide en división somática y división autónoma.

Clasificación del sistema nervioso: ejes topográfico y funcional Árbol jerárquico con dos ramas: eje topográfico (SNC y SNP) y eje funcional (somático y autónomo con sus subdivisiones) Sistema nervioso Eje topográfico Eje funcional Encéfalo Médula espinal Nervios Ganglios Receptores Sensitivo Motor voluntario Simpático Parasimpático Entérico Los dos ejes son independientes: el SNA no es sinónimo de SNP SNP SNC Autónomo (SNA) Somático
Idea clave

Los ejes topográfico y funcional son independientes.

El sistema nervioso autónomo (SNA) no es sinónimo de SNP: los cuerpos neuronales de las neuronas autónomas están dentro del SNC, aunque sus axones salgan por nervios periféricos.

13.1.1. Organización topográfica: SNC y SNP

El sistema nervioso central está formado por el encéfalo y la médula espinal. Es el lugar donde se procesa, integra y coordina la información. El encéfalo, a su vez, comprende varias estructuras con funciones diferenciadas: la corteza cerebral (telencéfalo), el diencéfalo (tálamo e hipotálamo), el tronco del encéfalo (mesencéfalo, protuberancia y bulbo raquídeo) y el cerebelo.

Ilustración médica en sección sagital del encéfalo humano con telencéfalo, tálamo, hipotálamo, tronco del encéfalo, cerebelo y médula espinal etiquetados.
Nota

La organización detallada del encéfalo y la médula espinal, así como su morfología interna, se desarrolla en Anatomía y en Histología especial. Aquí interesa la función de cada nivel, no su estructura microscópica.

La médula espinal actúa como vía de conducción bidireccional entre el encéfalo y el cuerpo, pero también como centro integrador autónomo: puede ejecutar reflejos sin necesidad de intervención encefálica.

El sistema nervioso periférico está formado por los nervios, los ganglios y los receptores sensoriales situados fuera del SNC. Incluye los 12 pares de nervios craneales (que emergen directamente del encéfalo) y los 31 pares de nervios espinales (que salen de la médula). Los nervios son las vías de entrada y salida de información entre el SNC y el resto del organismo.

Un ganglio es una acumulación de cuerpos neuronales fuera del SNC. Los ganglios sensitivos (como el ganglio de la raíz dorsal) alojan neuronas aferentes que llevan información sensorial hacia la médula. Los ganglios autónomos son puntos de relevo de la vía eferente del SNA.

División Componentes principales Función general
SNC Corteza cerebral, diencéfalo, tronco del encéfalo, cerebelo, médula espinal Integración, procesamiento y coordinación de información
SNP 12 pares craneales, 31 pares espinales, ganglios sensitivos y autónomos, receptores sensoriales Vías de entrada (aferente) y salida (eferente) entre SNC y periferia
Relación con otro tema

La morfología interna de la médula espinal, la organización laminada de la corteza y la estructura histológica de los nervios periféricos se estudian en Histología especial. → [Enlace al tema de Histología especial cuando esté disponible]

13.1.2. Organización funcional: división somática y división autónoma

La división somática controla las funciones voluntarias: la percepción sensorial consciente (tacto, temperatura, dolor, propiocepción) y el movimiento voluntario del músculo esquelético. La información fluye en dos sentidos: aferente (del cuerpo hacia el SNC) y eferente (del SNC hacia los músculos).

La división autónoma regula las funciones viscerales de forma involuntaria: frecuencia cardíaca, presión arterial, motilidad digestiva, secreción glandular, tono bronquial, control de la vejiga y muchas otras. También opera con vías aferentes (que informan del estado de las vísceras) y eferentes (que modulan la actividad visceral).

Idea clave

La diferencia funcional fundamental entre la división somática y la autónoma no está en el tipo de señal eléctrica que usan, sino en el efector al que se dirigen y en si el control es consciente o involuntario.

13.2. El arco reflejo: unidad funcional básica

La unidad funcional más básica del sistema nervioso es el arco reflejo. Un arco reflejo es el circuito mínimo que permite generar una respuesta motora ante un estímulo sensorial, sin necesidad de procesamiento cortical consciente.

Sus componentes son cinco, siempre en este orden:

  1. Receptor sensorial: detecta el estímulo (mecánico, térmico, químico, etc.) y lo transforma en potencial de acción.
  2. Neurona aferente (sensitiva): conduce la señal desde el receptor hacia el SNC. Su cuerpo neuronal está en el ganglio de la raíz dorsal.
  3. Centro integrador: en los reflejos espinales simples, es la propia médula espinal. Puede haber una o varias interneuronas intercaladas.
  4. Neurona eferente (motora): conduce la señal de salida desde el SNC hacia el efector.
  5. Efector: el órgano que ejecuta la respuesta. En el sistema somático es un músculo esquelético; en el sistema autónomo, un músculo liso, cardíaco o una glándula.
Arco reflejo espinal simple Cinco componentes en secuencia: receptor sensorial, neurona aferente, centro integrador en médula espinal, neurona eferente y efector. SNC SNP aferente SNP eferente Receptor sensorial Neurona aferente Centro integrador Médula espinal (asta post. → ant.) Neurona eferente Efector músculo / glándula Detecta el estímulo Lleva señal al SNC Procesa e integra Lleva respuesta Ejecuta respuesta Dirección del impulso nervioso
Ejemplo: el reflejo miotático

El reflejo miotático (rotuliano) es el ejemplo más conocido: el estiramiento del músculo activa los husos neuromusculares, la señal aferente llega a la médula, se activa directamente la motoneurona eferente sin interneuronas y el músculo se contrae. Es un arco monosináptico.

Relevancia clínica

La exploración de los reflejos osteotendinosos (rotuliano, aquíleo, bicipital) es una herramienta diagnóstica básica en neurología. Un reflejo abolido indica lesión de la vía aferente o eferente periférica (neurona motora inferior). Un reflejo exaltado con clonus apunta a lesión de la vía corticoespinal (neurona motora superior), que normalmente inhibe el arco reflejo espinal.

13.3. Regulación nerviosa central: jerarquía de niveles

El SNC no procesa la información de forma uniforme. Funciona en niveles jerárquicos superpuestos, donde cada nivel superior añade complejidad, integración y control sobre los niveles inferiores.

El nivel más bajo es la médula espinal: ejecuta reflejos segmentarios y conduce información hacia y desde el encéfalo. Por encima está el tronco del encéfalo, que integra reflejos vitales (respiración, frecuencia cardíaca, deglución, control postural) y coordina muchos reflejos craneales. El diencéfalo actúa como estación de relevo sensorial obligatoria: el tálamo filtra y distribuye toda la información sensorial (salvo el olfato) hacia la corteza. El hipotálamo coordina las respuestas autonómicas y endocrinas en relación con la homeostasis. Por encima de todo, la corteza cerebral es el nivel de mayor integración: percepción consciente, planificación motora voluntaria, lenguaje, memoria y cognición.

Idea clave

Cuanto más alto el nivel jerárquico, mayor capacidad integradora pero también mayor vulnerabilidad a la lesión. Los centros inferiores pueden funcionar de forma autónoma cuando se desconectan de los superiores: es la base del concepto de "liberación" de reflejos en neurología clínica.

13.4. Regulación nerviosa periférica: vías aferentes y eferentes

El SNP organiza el flujo de información en dos sentidos.

Las vías aferentes llevan información sensorial desde la periferia hacia el SNC. Los receptores periféricos captan estímulos del entorno externo (exteroceptores: tacto, dolor, temperatura) o del interior del organismo (interoceptores: presión arterial, distensión visceral, concentración de O₂). Las señales viajan por fibras aferentes de distinto calibre y velocidad de conducción, según la urgencia de la información.

Las vías eferentes llevan órdenes motoras desde el SNC hacia los efectores. Aquí está la diferencia estructural clave entre el sistema somático y el autónomo.

En la vía eferente somática, una única neurona motora (motoneurona alfa) va directamente desde el asta anterior de la médula espinal hasta la placa motora del músculo esquelético. No hay sinapsis intermedias.

En la vía eferente autónoma, hay siempre dos neuronas en serie: la neurona preganglionar, cuyo cuerpo está en el SNC, hace sinapsis en un ganglio periférico; desde ahí, la neurona posganglionar llega al órgano efector. Esta organización de dos neuronas permite una modulación mucho más flexible de la respuesta visceral.

Idea clave

La vía eferente somática tiene una neurona (del SNC al músculo). La vía eferente autónoma tiene dos neuronas en serie (del SNC al ganglio; del ganglio al órgano efector). Esta diferencia estructural es un punto habitual de pregunta en examen.

Vía eferente somática vs. vía eferente autónoma Dos columnas paralelas. Izquierda: una sola neurona del SNC al músculo. Derecha: dos neuronas con ganglio periférico intermedio. División somática División autónoma SNC Asta anterior médula Motoneurona α (una neurona) Efector Músculo esquelético 1 neurona SNC Neurona preganglionar Ganglio periférico Sinapsis preganglionar Neurona posganglionar Efector Víscera / glándula 2 neuronas El ganglio autónomo es el punto diferencial clave entre ambas vías

13.5. El sistema nervioso autónomo: presentación general

El SNA es la división funcional del sistema nervioso que regula las vísceras de forma involuntaria. Se organiza en tres divisiones:

  1. La división simpática prepara al organismo para situaciones de demanda energética elevada («lucha o huida»): taquicardia, broncodilatación, vasoconstricción periférica, inhibición digestiva, midriasis. Sus neuronas preganglionares están en la médula torácica y lumbar (T1-L2).
  2. La división parasimpática predomina en situaciones de reposo y recuperación («reposo y digestión»): bradicardia, aumento de la motilidad digestiva, secreción glandular, miosis. Sus neuronas preganglionares están en el tronco del encéfalo (nervios craneales III, VII, IX, X) y en la médula sacra (S2-S4).
  3. La división entérica es el sistema nervioso propio del tubo digestivo. Contiene más de 100 millones de neuronas organizadas en los plexos de Meissner (submucoso) y de Auerbach (mientérico). Puede funcionar de forma semiautónoma: regula la motilidad y la secreción intestinal incluso sin conexión con el SNC, aunque recibe modulación simpática y parasimpática.
División Origen preganglionar Neurotransmisor principal Acción general
Simpático Médula torácica y lumbar (T1–L2) Noradrenalina (posganglionar) Activación: taquicardia, broncodilatación, vasoconstricción periférica
Parasimpático Tronco del encéfalo (NC III, VII, IX, X) y médula sacra (S2–S4) Acetilcolina (pre y posganglionar) Reposo: bradicardia, aumento motilidad digestiva, secreción glandular
Entérico Plexos de Meissner (submucoso) y Auerbach (mientérico) Múltiple (ACh, NO, serotonina, entre otros) Regulación semiautónoma de motilidad y secreción intestinal
Idea clave

El funcionamiento detallado de cada división del SNA, la farmacología de sus receptores y los mecanismos de regulación visceral se desarrollan en el Tema 14 - El sistema nervioso autónomo. Este apartado es solo la presentación del marco general.

Error frecuente

Simpático y parasimpático no siempre actúan de forma antagónica. En muchos órganos, la respuesta fisiológica requiere la acción coordinada de ambas divisiones. Por ejemplo, la erección depende del parasimpático, pero la eyaculación del simpático: son dos fases del mismo proceso.

Dr. Vicente Molina Nácher
Autor y revisión médica

Dr. Vicente Molina

Licenciado en Medicina
Especialista en Angiología y Cirugía Vascular

Editor y revisor de contenidos en Apuntes de Medicina.

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