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TEMA 25

Desarrollo de los somitas y formación de las extremidades

Dificultad: Alta
Lectura: 18~22 min
Estudio: 1,5~1,8 horas
Autor y revisión médica: Dr. Vicente Molina

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Actualizado: 7 de julio de 2026

Resumen

El embrión humano desarrolla entre 42 y 44 somitas (4 occipitales, 8 cervicales, 12 torácicos, 5 lumbares, 5 sacros, 8-10 coccígeos), de los que el primer occipital y los últimos 5-7 coccígeos regresan.

Cada somita se organiza en esclerotomo (hueso), miotomo (músculo) y dermotomo (dermis/hipodermis).

  • El esclerotomo sufre resegmentación: cada vértebra se forma por la mitad caudal de un esclerotomo y la mitad craneal del siguiente, lo que hace que los miotomos (y sus nervios espinales) queden desplazados respecto a «su» vértebra original.
  • Las extremidades se originan en C5-D1 (superior) y L2-S3 (inferior), bajo control de tres ejes moleculares: proximodistal (FGF8/FGF10, cresta ectodérmica apical o AER), anteroposterior (SHH, zona de actividad polarizante o ZPA) y dorsoventral (WNT7a).

La talidomida (semanas 24-36 de gestación en nomenclatura de días post-concepción, clásicamente «semanas 6-8» de amenorrea) inhibe la angiogénesis del brote de la extremidad vía degradación de SALL4, causando focomelia y amelia.

Ideas clave

  1. Cada somita se organiza en esclerotomo (ventromedial, hueso), miotomo (ventrolateral, músculo) y dermotomo (dorsal, dermis e hipodermis), y esta diferenciación avanza en dirección cefalocaudal.
  2. El esclerotomo no forma una vértebra por somita: sufre resegmentación, de modo que cada vértebra se compone de la mitad caudal de un esclerotomo más la mitad craneal del siguiente.
  3. La resegmentación explica por qué los miotomos (y los nervios espinales asociados) quedan desplazados respecto a las vértebras «de su propio» somita, permitiendo que los músculos intervertebrales conecten vértebras adyacentes.
  4. Las extremidades superiores se originan desde C5 hasta D1; las inferiores, desde L2 hasta S3, niveles que coinciden con los dermatomas y miotomos persistentes en el adulto.
  5. El eje proximodistal de la extremidad depende de la cresta ectodérmica apical (AER) y de la señalización FGF8/FGF10; su pérdida detiene el crecimiento y trunca el miembro en el punto exacto de la interrupción.
  6. El eje anteroposterior depende de la zona de actividad polarizante (ZPA) y de SHH; su alteración produce duplicaciones especulares de estructuras distales (por ejemplo, polidactilia en espejo).
  7. La talidomida actúa inhibiendo la angiogénesis del brote de la extremidad (vía degradación de SALL4 mediada por cereblon) durante el periodo crítico de la cuarta a la séptima semana de gestación, y no afecta a estructuras ya formadas antes de ese periodo.
  8. La acondroplasia y la osteogénesis imperfecta son malformaciones óseas de origen genético (mutación de FGFR3 y defecto de colágeno tipo I respectivamente), distintas de las malformaciones posicionales de origen mecánico como el pie en astrágalo vertical.

Errores frecuentes

  1. Error: pensar que un somita da lugar a una única vértebra. Corrección: cada vértebra se forma por resegmentación, combinando mitades de dos esclerotomos consecutivos.
  2. Error: confundir el eje controlado por la AER (proximodistal) con el controlado por la ZPA (anteroposterior). Corrección: AER/FGF alarga el miembro; ZPA/SHH determina qué dedo es cuál.
  3. Error: pensar que la talidomida afecta a cualquier estructura fetal en cualquier momento. Corrección: su efecto teratógeno sobre las extremidades es específico del periodo crítico de la cuarta a la séptima semana.
  4. Error: confundir focomelia con amelia. Corrección: focomelia es la falta de un segmento proximal del miembro con partes distales presentes; amelia es la ausencia completa del miembro.
  5. Error: atribuir la acondroplasia a un fallo de calcificación. Corrección: es un fallo de proliferación del cartílago de crecimiento por mutación de FGFR3, distinto del defecto de colágeno de la osteogénesis imperfecta.

25.1. Introducción

Al final de la fase de gástrula quedan constituidos los somitas junto con las láminas que los recubren:

  • La esplacnopleura por dentro.
  • La somatopleura por fuera.
  • La lámina intermedia (origen del aparato genital) entre ambas.

El embrión humano desarrolla entre 42 y 44 pares de somitas, distribuidos en:

  • 4 occipitales: el primer somita occipital regresa antes de completarse la diferenciación somítica.
  • 8 cervicales.
  • 12 torácicos.
  • 5 lumbares.
  • 5 sacros.
  • 8-10 coccígeos: los últimos 5-7 también regresan.

Debido a la regresión del somita occipital y los coccígeos, el número de metámeros funcionales en el adulto es menor que el número inicial de somitas formados.

La diferenciación de cada somita avanza en dirección cefalocaudal, no simultáneamente. En un mismo momento del desarrollo coexisten somitas ya diferenciados en la región cervical con otros todavía indiferenciados en la región lumbosacra.

Vista dorsal de un embrión durante la neurulación con saco vitelino, tubo neural, somitas, pliegues neurales y canal neural.
Esquema tridimensional del tubo neural, los somitas, el nefrótomo, la notocorda, el celoma, la somatopleura y la esplacnopleura.

25.2. El somita general: esclerotomo, miotomo y dermotomo

25.2.1. Esclerotomo y resegmentación vertebral

La porción ventromedial del somita, el esclerotomo, es la responsable de formar el esqueleto axial. Sus células comienzan por depositar sales cálcicas (apatitas) antes de migrar en dos direcciones distintas:

  1. Una parte rodea la notocorda y el tubo neural formando el arco neural, que constituirá el cuerpo vertebral y el arco posterior de la vértebra.
  2. Otra parte migra hacia delante, sobre todo a nivel torácico, formando el arco visceral, origen de las costillas.
Resegmentación: por qué una vértebra no equivale a un somita

Cada esclerotomo se divide en una mitad craneal, laxa, y una mitad caudal, densa. La vértebra definitiva se forma a partir de la unión entre la mitad caudal de un esclerotomo y la mitad craneal del esclerotomo inmediatamente inferior. Este fenómeno se llama resegmentación.

La resegmentación tiene una consecuencia funcional directa. Al quedar la vértebra «desplazada» respecto al somita original, los miotomos correspondientes (y los nervios espinales que los inervan, que sí mantienen su nivel metamérico original) terminan situados a caballo entre dos vértebras consecutivas.

Esto es lo que permite que los músculos intervertebrales (por ejemplo, los intercostales) conecten dos vértebras adyacentes y no queden confinados dentro de una única vértebra.

25.2.2. Miotomo

La porción ventrolateral del somita, el miotomo, da lugar a fibras musculares con capacidad contráctil, que migran después hacia sus territorios definitivos para formar la musculatura del tronco y de las extremidades.

Según su comportamiento funcional, esta musculatura de origen somítico se clasifica en tres tipos:

  1. Lisa (involuntaria).
  2. Estriada o esquelética (mayoritariamente voluntaria).
  3. Miocárdica.

25.2.3. Dermotomo

La porción dorsal del somita, el dermotomo, se dispone bajo el ectodermo que formará la epidermis y constituye la dermis y la hipodermis (esta última vascularizada). De la piel derivan también sus anexos:

  • Pelos.
  • Uñas.
  • Glándulas sebáceas y sudoríparas.
Corte transversal embrionario que muestra la diferenciación del somita en dermomiotomo, miotomo y regiones dorsal, central, lateral y ventral del esclerotomo.
Histogénesis de la epidermis

El ectodermo suprayacente, que forma la epidermis propiamente dicha (no el dermotomo), se estudia con detalle histológico en Histología Humana.

25.3. Formación de las extremidades

25.3.1. Niveles metaméricos y cresta ectodérmica apical

Las extremidades se originan a partir de metámeros específicos y fijos, cuya localización explica directamente la distribución de dermatomas y miotomos que persiste en el adulto:

  • Los miembros superiores se forman desde el metámero C5 hasta D1.
  • Los miembros inferiores, desde L2 hasta S3.
Definición: Cresta ectodérmica apical (AER)

Cresta ectodérmica apical, o AER (apical ectodermal ridge): engrosamiento ectodérmico que aparece en el vértice del brote de la extremidad y actúa como centro señalizador del crecimiento en sentido proximodistal.

25.3.2. Control molecular de los tres ejes de la extremidad

El crecimiento y la organización espacial de la extremidad dependen de tres centros señalizadores independientes, cada uno responsable de un eje espacial distinto:

  • El eje proximodistal (qué tan larga es la extremidad) depende de la AER y de la señalización FGF8/FGF10: mientras la AER se mantiene activa, el mesénquima subyacente sigue proliferando y alargando el miembro.
  • El eje anteroposterior (qué dedo es cuál, pulgar frente a meñique) depende de la zona de actividad polarizante (ZPA), un grupo de células en el borde posterior del brote que secreta SHH (sonic hedgehog).
  • El eje dorsoventral (dorso de la mano frente a palma) depende de la expresión de WNT7a en el ectodermo dorsal.
Tabla 25.1 Centros señalizadores del desarrollo de la extremidad
Centro señalizadorEje que controlaMolécula claveConsecuencia del fallo
AER Proximodistal (longitud) FGF8 / FGF10 Focomelia o amelia según el momento de pérdida de la señal
ZPA Anteroposterior (identidad digital) SHH (sonic hedgehog) Duplicaciones especulares, polidactilia en espejo
Ectodermo dorsal Dorsoventral (dorso/palma) WNT7a Ventralización del dorso de la extremidad
Consecuencia clínica del fallo de cada eje

La pérdida temprana de la AER detiene el crecimiento proximodistal en el punto exacto en que se pierde la señal, produciendo defectos por reducción longitudinal (de la focomelia a la amelia según el momento). La alteración de la señalización SHH/ZPA (por ejemplo, si se implanta tejido de ZPA en el borde anterior de un brote experimental) produce duplicaciones especulares de estructuras distales, como la polidactilia en espejo.

25.3.3. Las cuatro partes de la extremidad

Toda extremidad, superior o inferior, se organiza en las mismas cuatro partes con lógica proximal-distal:

  • Basípodo (punto de unión al tronco).
  • Estilópodo (brazo o muslo).
  • Zigópodo (antebrazo o pierna).
  • Autópodo o multípodo (mano o pie).

25.4. Malformaciones de las extremidades

25.4.1. Teratógenos: el caso de la talidomida

Talidomida: mecanismo y ventana crítica

La talidomida ejerce su efecto teratógeno inhibiendo la angiogénesis del brote de la extremidad, mediante la degradación de la proteína SALL4 (y PLZF) a través de la vía del cereblon. Su acción es específica del periodo crítico de la cuarta a la séptima semana de gestación (formación activa de la extremidad); administrada fuera de esa ventana, no produce el mismo espectro de malformación. Según el día exacto de exposición dentro de esa ventana, el resultado varía entre focomelia (falta de un segmento proximal con partes distales presentes) y amelia (ausencia completa del miembro).

25.4.2. Malformaciones posicionales y óseas

No todas las malformaciones de extremidades tienen origen teratógeno o vascular. Algunas son defectos de posición mecánica y otras, defectos genéticos del propio tejido óseo o cartilaginoso.

El pie en calzador (arco interno convexo) y el pie en astrágalo vertical (detectable hacia la semana 20) son defectos posicionales que dificultan la deambulación. Los defectos por plegamiento excesivo del miembro sin la extensión adecuada dan lugar a clinodactilia.

Acondroplasia

La acondroplasia es una condrodisplasia de origen genético, causada por mutación activadora del gen FGFR3, que produce un fallo de proliferación en el cartílago de crecimiento y, en consecuencia, talla baja con acortamiento rizomélico (predominantemente proximal) de las extremidades.

Osteogénesis imperfecta

La osteogénesis imperfecta es un trastorno genético del colágeno tipo I que produce fragilidad ósea. Los huesos se fracturan con facilidad tanto en la vida intrauterina como extrauterina; es frecuente que el recién nacido presente ya callos de fractura formados por la simple compresión mecánica del útero.

OJO: Diagnóstico prenatal frente a tratamiento posnatal

El pie equino es diagnosticable antes del nacimiento pero no remediable en esa etapa; la resección del tendón de Aquiles puede ser beneficiosa en su manejo posnatal. No debe confundirse con el pie en calzador ni con el pie en astrágalo vertical, que son defectos de forma, no de tensión tendinosa.

Dr. Vicente Molina Nácher
Autor y revisión médica

Dr. Vicente Molina

Licenciado en Medicina
Especialista en Angiología y Cirugía Vascular

Editor y revisor de contenidos en Apuntes de Medicina.

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Bibliografía recomendada

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