4.1. Introducción
La región de la espalda no es anatómicamente homogénea desde el punto de vista vascular ni nervioso. Contiene dos tipos de músculo con origen embriológico diferente, y esa diferencia se refleja de forma directa en cómo se irrigan, cómo drenan y qué nervio les llega.
La musculatura intrínseca, desarrollada in situ a partir del mesodermo epaxial, mantiene una organización estrictamente metamérica: cada segmento muscular recibe su arteria y su nervio del nivel raquídeo correspondiente. La musculatura emigrada, procedente de otros territorios, conserva la vascularización de su origen y rompe esa segmentaridad.
La fascia toracolumbar, que compartimenta y envuelve toda la musculatura intrínseca de la espalda, se describe en detalle en el Tema 3 · Musculatura de la espalda.
4.2. Vascularización arterial
4.2.1. Arterias metaméricas: sistema segmentario
La musculatura intrínseca recibe su irrigación a través de las ramas dorsales de las arterias intercostales posteriores (región dorsal) y de las arterias lumbares (región lumbar). Ambas son ramas directas de la aorta, lo que refleja el origen axial de esta musculatura.
En cada nivel, la arteria intercostal o lumbar emite una rama dorsal que se divide a su vez en una rama espinal (hacia el canal vertebral y la médula) y una rama muscular (hacia la musculatura intrínseca del surco paravertebral). Este patrón se repite de forma casi idéntica en todos los segmentos torácicos y lumbares, de ahí el término «metamérico».
Musculatura intrínseca de la espalda = vascularización metamérica = ramas dorsales de intercostales y lumbares (aorta). Este patrón es el mismo en toda la región dorsolumbar y es coherente con la inervación también metamérica por ramas posteriores de los nervios raquídeos.
En la región cervical la metamerización se pierde parcialmente, porque la aorta queda lejos y la vascularización se fragmenta entre varias arterias de origen subclavio y vertebral. La musculatura profunda cervical (transversoespinal, rectos y oblicuos suboccipitales) recibe ramas de la arteria vertebral y de la arteria cervical profunda posterior, rama de la subclavia.
4.2.2. Arterias de la musculatura emigrada
Cada músculo emigrado conserva la arteria del territorio del que procede embriológicamente. Esto explica por qué músulos adyacentes anatómicamente pueden tener orígenes vasculares completamente distintos.
| Músculo | Arteria nutricia | Origen de la arteria |
|---|---|---|
| Trapecio | Cervical transversa superficial | Subclavia (tronco tirocervical) |
| Dorsal ancho | Toracodorsal (escapular inferior) | Arteria axilar |
| Romboides y elevador escápula | Escapular posterior (cervical transversa profunda) | Subclavia |
| Serrato posterior superior e inferior | Arterias intercostales correspondientes | Aorta (ramas presomáticas) |
4.2.3. Tronco tirocervicoscapular
En la región cervical posterior confluyen varias arterias procedentes de la subclavia que merecen mencionarse en conjunto porque se estudian habitualmente como grupo. El tronco tirocervical da origen a la arteria cervical transversa (para el trapecio) y a la arteria escapular superior. La arteria escapular posterior (o cervical transversa profunda) nace directamente de la subclavia o del tronco tirocervical y se dirige hacia los romboides y el elevador de la escápula.
La nomenclatura de las arterias cervicales posteriores es variable en los textos y ha cambiado con las sucesivas ediciones de la Terminología Anatómica Internacional. En la práctica clínica y radiológica se usa con frecuencia el término "arteria cervical transversa" para referirse indistintamente a la rama superficial (trapecio) y a la profunda (romboides). Conviene conocer ambas denominaciones.
4.3. Drenaje venoso
El drenaje venoso de la espalda es satélite de la red arterial: las venas acompañan a las arterias de forma paralela y reciben los mismos nombres.
En la región dorsolumbar, las venas metaméricas (intercostales posteriores y lumbares) drenan hacia el sistema ácigos-hemiácigos. La vena ácigos recoge el drenaje del lado derecho y desemboca en la vena cava superior. Las venas hemiácigos y hemiácigos accesoria recogen el lado izquierdo y drenan en la vena ácigos mediante cruces transversales a nivel de D8-D9 y D7-D8, respectivamente. La vena intercostal superior izquierda drena directamente en la vena braquiocefálica izquierda.
En la región cervical, las venas del plexo venoso vertebral posterior drenan hacia el plexo venoso yugular profundo posterior, que a su vez comunica con el tronco venoso braquiocefálico.
El plexo venoso vertebral (de Batson) rodea la columna vertebral y comunica libremente con los plexos pélvico, torácico y craneal sin válvulas funcionales. Esto permite la diseminación retrógrada de células tumorales desde próstata, mama y pulmón hacia las vértebras, explicando la alta frecuencia de metástasis vertebrales en estos tumores.
4.4. Sistema linfático
Los linfáticos de la espalda se organizan en dos plexos superpuestos en cada región.
- El plexo superficial drena la piel y el tejido subcutáneo.
- En la región cervical drena hacia los ganglios axilares y la cadena yugular; los ganglios suboccipitales, situados entre el trapecio y el esternocleidomastoideo por encima del complejo mayor, son la estación ganglionar específica de la nuca.
- En la región dorsal el drenaje superficial va también hacia los ganglios axilares.
- En la región lumbar, los linfáticos superficiales inferiores drenan hacia los ganglios inguinales, y los superiores hacia los axilares.
- El plexo profundo drena la musculatura y las estructuras osteoarticulares.
- En la región dorsal desemboca en la cadena ganglionar paravertebral dorsal.
- En la región lumbar, en la cadena paravertebral lumbar, que forma parte del origen del conducto torácico.
4.5. Inervación cutánea: los dermatomas de la espalda
La piel de la espalda está inervada por las ramas cutáneas posteriores (ramas posteriores) de los nervios raquídeos, que emergen entre los procesos transversos de las vértebras y se distribuyen en la piel suprayacente al músculo que inervan motrizmente.
Dermatoma: área de piel inervada por las fibras sensitivas de una única raíz raquídea posterior. Los dermatomas de la espalda siguen una disposición horizontal en la región torácica y lumbar alta, y se vuelven oblicuos en la región cervical.
La distribución dermatómica de la espalda sigue este patrón de craneal a caudal:
- No existe un dermatoma C1 con territorio cutáneo funcionalmente relevante en la espalda.
- El dermatoma C2 es el más craneal con representación cutánea en la espalda y cubre la región occipital y la nuca alta.
- Los dermatomas C3-C5 cubren la región cervical posterior y la parte superior de la cintura escapular.
- Los dermatomas T1-T12 se distribuyen en bandas horizontales por la región dorsal, correspondiendo cada uno a un nivel costal.
- Los dermatomas L1-L3 cubren la región lumbar.
- Los dermatomas S1-S3 alcanzan la región sacra y el surco interglúteo.
En la región torácica, los dermatomas posteriores son casi horizontales y fáciles de recordar por su correspondencia con el nivel costal. En la región cervical, la oblicuidad de las ramas posteriores hace que los dermatomas bajen más de lo esperado: C4 puede llegar al nivel de T2 anterior.
El conocimiento de los dermatomas de la espalda es esencial para localizar el nivel de una lesión medular o radicular. En la hernia discal lumbar L4-L5 el dolor y la hipoestesia siguen el territorio de L5 (cara lateral de la pierna y dorso del pie), mientras que en L5-S1 siguen S1 (cara posterior de la pierna y borde lateral del pie). La exploración dermatómica sistemática permite orientar el nivel sin necesidad de imagen.
La inervación motora de la musculatura intrínseca por ramas posteriores de nervios raquídeos y la de la musculatura emigrada por ramas anteriores se describen en detalle en el Tema 3 · Musculatura de la espalda.
4.6. Espacios topográficos de interés quirúrgico
Tetrágono de Krausse (cuadrilátero de Greenfield): espacio delimitado superomedialmente por el serrato posterior inferior, superolateralmente por la última costilla, inferomedialmente por la masa común sacrolumbar (erector espinal) e inferolateralmente por el músculo oblicuo externo del abdomen. El suelo lo forma el oblicuo interno. Es el acceso quirúrgico clásico al polo inferior del riñón en la cirugía renal abierta.
Triángulo lumbar de Petit: espacio delimitado lateralmente por la cresta ilíaca, superomedialmente por el borde lateral del dorsal ancho y superolateralmente por el oblicuo externo del abdomen. Carece de suelo muscular resistente, lo que lo convierte en una zona de debilidad de la pared posterior del abdomen con predisposición a hernias lumbares.
Las hernias lumbares son poco frecuentes pero deben conocerse. El triángulo de Petit es el punto de salida más habitual. Se presentan como tumoración blanda en la región lumbar, reductible, que aumenta con la maniobra de Valsalva. El tratamiento es quirúrgico.